Crónica del Triatlon MD Peñíscola por Francisco Rallo:”Un año más, media hora menos”

Esta semana os dejamos el relato de Francisco Rallo, el triatleta que decidió debutar en triatlón a los 60 años y nada menos que en el exigente Tritan MD de Peñíscola. No contento con acabar, este año aumentó la apuesta a bajar nada menos que 30′ y anuncia “guerra” para la 3ª edición. Un increíble relato sobre cómo el esfuerzo, la superación y la determinación pueden superar cualquier barrera:

“Tritan de Peñiscola 2014. UN AÑO MÁS…MEDIA HORA MENOS”

Los 60 dijimos en el 2013 que no era buena edad para comenzar con los triatlones, pero la realidad es obstinada y “nunca seremos mas jóvenes”. Así que con esta filosofía y una vez superado el reto de “acabar como sea” en el 2013, me puse como meta bajar media hora de las más de 6h 15 min con las que acabe en el 2013. Un objetivo que durante un año lo tuve entre ceja y ceja; cada día que entrenaba, tenía como fin esa meta y para conseguir el objetivo seguía las instrucciones que un día oí en un medio de comunicación:”Si quieres estar bien, entrena cuando te apetezca; si quieres mejorar, entrena también cuando no te apetezca”. Y así pasó el otoño, llegó el invierno, no tuve lesiones, mi cuerpo respondía, asimilaba bien el entrenamiento y tenía la sensación que al menos iba un poco mejor en las tres modalidades que en la temporada anterior.

Con la experiencia que da la edad, yo recomendaría a los veteranos que quieran hacer el Tritan 2015 dos cosas: la primera, no bajar el nivel de entrenamiento en invierno, porque luego cuesta Dios y ayuda el recuperar el estado de forma anterior; y la segunda, “a cierta edad, y para no lesionarse, es mejor no trabajar la calidad y sí aumentar el volumen progresivamente”. Poco a poco se acercaba el día de la prueba, en el último mes hice dos o tres transiciones de bici-carrera y una de natación-bici, la tarde anterior a la prueba nos fuimos a Peñíscola a dormir al hotel Ágora. Bueno, lo de dormir es un decir, porque a los nervios propios de la víspera de toda competición, se unieron la vista de un mar medio embravecido, que hacía temer no solo por la prueba sino por mi supervivencia, y dos circunstancias más que dificultaron el descanso, la final de la Champions (Madrid-AT de Madrid), con cohetes hasta altas horas de madrugada, y un par de tormentas, que yo creía embravecerían más el mar…

…y llego el día y la hora…

"SúperPaco" en el segmento de ciclismo

“SúperPaco” en el segmento de ciclismo

Buen desayuno en el hotel, milagrosamente el mar se había medio tranquilizado y, a pesar del no descanso nocturno, las sensaciones no eran malas. Como el año pasado, dos plátanos antes de empezar a nadar y “a la guerra”… Utilizamos el “piño fijo” en la natación , con la suerte que respiro siempre mirando a la izquierda y era un placer disfrutar de la vista del castillo, además tenía la sensación de no ir muy rezagado , iba en un grupo, e incluso pasábamos alguno de los que habían salido un par de minutos antes y llevaban gorro rojo. Me pareció ver en el reloj algo así como 51 min cuando la primera transición, que procuré hacer “menos lenta” que el año anterior. Y comenzó la bici, buen día para ir en bici, ni frío ni calor y poco aire, en un circuito precioso, muy técnico y para mí, ideal. Yo creo que estaba más o menos igual de forma que el año anterior, pero el manillar de triatleta me permitió bajar 10 min. del registro del 2013 ( en 90 km) y sobre todo disfrutar de este segmento que, por decirlo de alguna manera, “es mi fuerte”.

Otra vez intenté recortar tiempo en la segunda transición y comencé la carrera con mejores sensaciones que en el 2013. Las subidas las hacía trotando y no andando como el año anterior, pero en la segunda bajada, un calambre reiterativo hizo que me parase y de nuevo pensara: ”Paco, lo ves, ya no tienes edad de hacer estas cosas”. Y comencé a caminar en sentido contrario para retirarme. Al poco se me pasaron los calambres y me dije “ale a volver a correr, poco a poco”… Y poco a poco fui cogiendo mi ritmito, sin forzar para no despertar a los calambres y bebiendo y comiendo para recargar. Los últimos kms fueron de verdad los mejores, me encontraba todavía con fuerzas e incluso pasé a algún que otro colega y al final… ¡La gloria, 5h 42 min, objetivo conseguido!.

¡Entrando en meta con energía!

¡Entrando en meta con energía!

Como uno nunca sabe los triatlones que le quedan, ya estoy apuntado al del 2015 y me he puesto el difícil objetivo de bajar de 5h30 min (con 62 años claro). No sé de dónde puedo rebajar tiempos…¡Ya veremos! Porque no nos engañemos, si no intentamos mejorar, ¿qué alternativa nos queda?.

Un abrazo

Fco. Rallo

Nota: muchas gracias a toda la organización, pues me parece impresionante el esfuerzo que hacen, para que unos pocos disfrutemos del triatlón”.

Recorriendo la Vía Augusta por Castellón

Hace unas semanas fijamos los días 1/2 de noviembre para pasarlos recorriendo la Vía Augusta por Castellón, saliendo desde la misma capital y llegando hasta la frontera norte de la provincia y la comunidad.

En el arco romano de Cabanes

En el arco romano de Cabanes

El objetivo era vertebrar mediante la ruta las poblaciones y monumentos más importantes que nos íbamos a encontrar, entre ellos el arco romano de Cabanes o el patrimonio histórico y monumental de Sant Mateu. Comenzamos la ruta el sábado por la mañana utilizando los carriles bici que nos llevan hacia la Universitat Jaume I, donde no abandonamos el carril bici para continuar por la CV-1520 y CV-151 hasta girar dirección norte por el carril bici paralelo a la CV-10, nuestra compañera gran parte de la ruta siguiendo los indicadores de la Vía Augusta. Tras dejar atrás Borriol y su ermita de San Vicente, cumplimos los primeros 10kms. de la ruta en dirección a Pobla Tornesa. Justo antes de llegar a esta población nos encontramos un punto crítico de la ruta que consideramos que se debería reformar, pues un carril bici en la que nos encontramos 3 rampas de un desnivel del 17% puede desanimar a muchos a iniciar una ruta en esa dirección, una lástima porque seguro que con un firme más regular veríamos muchos más ciclistas por la zona.

¡En ruta!

¡En ruta!

Atravesamos la Pobla Tornesa para continuar por el carril bici de la vía de servicio paralela a la CV-10 que nos llevará en apenas 6km hasta la localidad de Cabanes, desde la cual tomamos la CV-157 durante 2 kms. hasta el espectacular arco romano, un arco de triunfo del S.II d.C. que marcaba el paso de la Vía Augusta por la zona. Para evitar en la medida de lo posible por la CV-10 por donde ya no tenemos carril bici, decidimos continuar por carreteras “sin nombre” hasta llegar a Benlloch, una zona muy agradable y tranquila si no fuese por los últimos 500 m con un asfalto totalmente destruido y que hacen complicado hasta mantener el equilibrio, otra vez una lástima porque sería una vía de acceso a la localidad para ciclistas. Cuando ya no nos queda más remedio, nos incorporamos a la CV-10 que aunque tiene unos arcenes amplios y el tráfico no es excesivo, siempre da respeto circular entre coches que van a 100 km/h. Decidimos que será en Les Coves de Vinroma donde pararemos a comer una vez completados los 15km que nos separan de dicha localidad. Tras reponer fuerzas con una comida ligera para no entorpecer la marcha con una digestión pesada, continuamos en el que será el peor tramo por haber terminado de comer, la hora del día y también el terreno ligeramente ascendente hasta Sant Mateu, nuestra próxima parada. Nos sobreponemos a todos estos condicionantes ya que la luz solar nos limita las horas de ruta, más aún en un día nublado como tuvimos, y llegamos a Sant Mateu con 72 kms. de ruta, una población patrimonio histórico y cultural cuya visita ya ocuparía un día entero, así que paramos a tomar un bocado en la plaza central y continuamos hacia La Jana. Tras atravesar dicha población, nos encontramos con el punto más conflictivo de la ruta, al tener que hacer 5 kms. por la N-232 hasta llegar a Traiguera, última población que atravesaremos antes de llegar a nuestro lugar de pernocta, el complejo Golf Panorámica en el término de Sant Jordi, donde llegamos a las 17:30, 98 kms. después de salir de Castellón esta mañana. Elegimos este complejo por su tranquilidad y formato de apartamento que nos resultaba muy cómodo para las bicicletas, con lo que no contábamos era con la cena de Halloween, muy bien ambientada por el restaurante del complejo y que hizo las delicias de los presentes, aunque nosotros tuvimos que “escaparnos” a descansar porque al día siguiente nos esperaban 100 kms. más.

Parada técnica

Parada técnica

Tras el descanso revitalizante y un completo desayuno en el restaurante ya sin más zombies que nosotros, comenzamos el camino de vuelta, variando algo la ruta y añadiéndole un poco más de dureza en los primeros kilómetros. A través de caminos rurales llegamos hasta la población de Sant Jordi, desde donde iniciamos uno de los tramos del segmento ciclista de nuestro querido Triatlón MD de Peñíscola, aunque en sentido contrario,  donde nos cruzamos con muchos ciclistas, ¿estarían entrenando para la carrera? Dejamos el desvío de la CV-136-135 por el que continúa el circuito del Triatlón, y seguimos hacia Cervera del Maestre subiendo un puerto corto pero exigente hasta alcanzar la población que destaca por estar “a la sombra” su Castillo del S.XI. Continuamos ruta hasta conectar de nuevo con la CV-10 justo antes de llegar a Sant Mateu de nuevo, donde hoy sí que luce el sol y decidimos pasar algo más de tiempo por sus callejuelas, antes de seguir recorriendo la Vía Augusta por Castellón, ya con 125kms. acumulados en las piernas. Aunque sabemos que se hará un poquito duro, decidimos hacer de un tirón desde Sant Mateu a Cabanes para poder llegar sobre las 14:00,  comer algo y ya encarar los últimos 28kms. hasta casa. Efectivamente se hizo duro además por la compañía nunca deseada del viento en contra, así que la Coca-cola y las olivas que nos tomamos en la plaza de la fuente de Cabanes, fue mucho más merecida y sirvió de combustible para los últimos kms, volviendo a pasar por la Pobla Tornesa y Borriol, para alcanzar de nuevo Castellón completando 193kms.

La prueba de la verdad ¡193kms.!

La prueba de la verdad ¡193kms.!

¡Una gran ruta, espectaculares recorridos, muchas anécdotas y diversión! Si quieres conocer más experiencias sigue atento a nuestro blog y si quieres que organicemos una ruta par ti, tu club, tu empresa u organización, contacta con nosotros y lo organizaremos todo a tu medida.

Cansados pero contentos, ¡conseguido!

Cansados pero contentos, ¡conseguido!