Crónica Challenge Roth (por Manu García)

PREVIA

El año pasado por estas fechas, tras haberme inscrito a Lanzarote, se me planteó la oportunidad de hacer “combo” con el Challenge de Roth, quizá la prueba más mítica del calendario europeo, y dado que sus 5000 plazas duran segundos, que me tocara una, me hizo pensar “esta oportunidad no puedes dejarla escapar”. Así que se consumaba el reto de hacer por primera vez dos ironman’s en un año, y además separados por sólo 7 semanas, siendo el primero de ellos considerado como uno de los más duros del mundo. Para alguien que entrena 6/7 horas de media a la semana, os aseguro que es todo un reto. Así con todo esto, el planteamiento deportivo pasaba por utilizar el IM de Lanzarote como pico de forma y transferir ese volumen hacia una supercompensación que alcanzara su máximo esplendor la semana de la carrera, casi como si de 7 semanas de tapering se trataran. Mi objetivo pasaba por hacer MMP (bajar de 11:53), y poco a poco ir mirando hacia lo que he etiquetado como #project159, es decir, bajar de 11 horas en un IM, y es que nosotros los “age groupers” no tenemos porque no marcarnos objetivos ambiciosos, ya sea ganar a tu compañero de entrenos, bajar de X tiempo, etc… reinvertirse los retos siempre es divertido. Pensaba además que Roth, por los récords que se solían batir, reunía las condiciones. Nada más lejos de la realidad…

RACE WEEKEND

Roth tiene un logística “complicadilla” por lo que lo estudié bastante con detalle durante los días previos para que el devenir de los acontecimientos fuese fluido y sin agobios. Dado que el pueblo Roth carece de alojamientos (bueno, hay algunas casas a precios desorbitados), la opción más común es alojarse en Nuremberg (a 29 km de Roth) donde también está el aeropuerto más cercano, y desde luego si viajas también un poco en plan turisteo como yo, te recomiendo mucho la ciudad de Nuremberg, pues tiene una gran oferta hotelera, gastronómica, mucho ambiente y arquitectónicamente muy bonita.

El Challenge de Roth lo podría definir como el Port Aventura del triatlon, las “atracciones” se suceden, allá donde vayas hay actividades y puedes estar de miércoles a lunes viviendo triatlón al 100%. Yo aproveché el viernes para compartir unos kilómetros con la bestia de Jan Frodeno en el morning run, pero también podrías disfrutar de diferentes fiestas, pasta party, feria del corredor infinita…o como el Challenge Woman, donde correr 5km con la calidad organizativa del propio evento, al lado de míticas como Emma Frodeno o Chrissie Wellington…brutal.

Así fueron pasando las horas, recogiendo el dorsal y la mega “mochila del corredor”, haciendo el check-in de bicis y encontrándome a varios participantes del Infinitri Half Peñíscola, lo cual (aunque suene muy regio) me llenó de orgullo y satisfacción. El despertador sonaba (lamentablemente) a las 3:45am y es que prefería esperar plácidamente en la orilla del canal el día de la carrera, que ponerme nervioso con las colas, aunque es cierto que para ser 5000 participantes, reconozco que apenas hice cola para nada, la organización lo tiene todo pero que muy medido.

SWIM

Mi salida era a las 7:35, así que dado que los PRO salían a las 6:30, me dio tiempo a verlos tanto salir (con el cafetito y el segundo desayuno) como acabar el segmento de agua, ¡cómo van! Con total tranquilidad me fui preparando y ajustando todo como mimo. Empezaba a hacer calor así que estaba deseando tirarme al agua. A las 7:30 nos llaman para entrar en el canal a nuestra salida, agua ideal sobre 21º y viendo que queda 1 minuto para la salida y apenas hay nadie en primera fila, allá que voy. El canal tiene su idiosincrasia particular, vale la pena (para la próxima) pegarse el madrugón los días previos, ya que los entrenamientos oficiales sólo se permiten de 6:30 a 9:00 debido a que está prohibido nadar en ese canal, y conocer un poco las corrientes ya que según en la dirección que vas, vale la pena ir por el centro o por la orilla, y yo debí hacerlo todo al revés porque hice mi peor parcial de natación de todos los ironman anteriores, cierto es que salir en flotación y nadar en agua dulce no ayuda, pero también es cierto que no encontrarás una natación mejor: ni un codazo, ni una lucha por la posición (salimos en tandas de 200), no hay que levantar la cabeza, sólo guiarse por la orilla, y encima te marca en el borde los metros que llevas!!! Una pasada.

De este segmento mi mejor recuerdo es cuando, sobre los 3100 metros, pasé por debajo del mítico puente donde se amontona el público y está la gigantesca pancarta, me sentí como Máximo entrando de nuevo en Roma como gladiador, una sensación indescriptible. Así que, último giro y a encarar la salida, y primera mala noticia, venía a bajar de 1:10 y me encuentro con 1:14, en fin, jarro de agua fría pero es una carrera muy larga.

T1

Aquí recuperé lo perdido, jeje…pues de oscilar siempre entre 5 y 9 minutos de T1, aquí estuve por debajo de 4, gracias en parte a cómo está organizado todo y a que un voluntario te reserva sitio en la carpa y te ayuda a sacar y meter todo en la bolsa, además de poder dejar casco y dorsal en la bici. Otra vez, una organización genial.

CICLISMO

A los pocos kilómetros del segundo segmento, segundo jarro de agua fría… empiezo a ver que me pasan todos, pero cuando digo todos, digo TODOS, así que pensamiento negativos a tope: “claro, he nadado lento, ahora no voy en bici, algo me pasa, no tiro…”. Al final cuando en una curva que pica para abajo yo pedaleo a tope y uno me adelanta sin pedalear, digo “aquí pasa algo”. Efectivamente, un intenso olor a carbono y goma quemada me indica que el puente de freno trasero está bloqueando la rueda, no entiendo cómo, pues lo comprobé varias veces, después del transporte, después de hinchar las ruedas, antes de salir… sólo me cabe la explicación que el vecino de box (sin querer) le haya dado un golpe al sacar su bici… el caso que entre los kilómetros frenado, más el tiempo de reparación de la avería, más el mosqueo… me planto en el km. 10 (tramo favorable picando hacia abajo desde el inicio) a unos espectaculares 26 km/h de media…pues si que vamos a hacer marca personal, sí. Nada, hay que seguir adelante, ahora voy rápido y hay que empezar a pensar en comer y beber que el día es muy largo, los pueblos por los que pasamos son una fiesta y eso me va elevando la moral. Llego cerca de Greding, km 33. y primera subida fuerte, ya he recuperado hasta los 31.2 de media, y decido parar a hacer pipí y de paso comprobar la rueda, que gira bien. Pero cuando me vuelvo a subir, oigo que hace ruido de nuevo…AHHHHH… me vuelvo a parar y vuelta a ajustar el freno, entre las aguas menores, la avería y la subida, salgo de Greding a 28.8 de media… JOD******.

Nada, otra vez a reinventarse y animarse, pasan los kilómetros y veo que se va acercando Solar Hill, que emoción, pero un poco antes veo una rampa del copón, todo lleno de gente, pero digo, “esto no es Solar, que vine a verlo y faltan 3 kms”, pues era como un calentamiento jajaj… Total, que llego a la famosa subida y, a pesar de todo lo que me han contado, vivirlo desde dentro es de otra dimensión, te sientes Froome y no paras de gritar y arengar a todo el público, ni si quiera pude adelantar al que llevo delante porque no hay sitio, pero me da igual, disfruto del momento. Además veo a Laura y ya todos los malos rollos anteriores se me pasan. Sin darme cuenta llego al km. 85 donde volvemos a pasar por el box, y al km. 90 donde está el desvío a Roth que cogeré en el siguiente vuelta. He llegado aquí a 30.5 de media y pienso que aún podemos salvar esto con dignidad. Pero no fue así jeje… el calor sube, el viento sube, y llevo un “pajarón” importante, de esos que sólo te apetece parar, pero no puedes.

Me olvido ya de la media porque en el km. 150 lo que temo realmente es no poder llegar a la T2, así que voy comiendo un poco más para ver si me recupero y al menos llego con energía a la transición porque no me veo con fuerzas de empezar la maratón. Sin embargo, en el desvío del 175 todo cambia, me despido de los speakers de ese hotspot, de la gente del pueblo, y me animo pensando que esto se acaba y que tenia muchas ganas de que así fuese jeje…y sin darme cuenta me veo dentro de las primeras casas de Roth y camino de la T2. Al final 6:04 h, y yo que quería hacer 5:45, snif, snif…

T2

De nuevo muy, muy rápida, en sólo 50” más que el ganador de la prueba, estoy ya corriendo, vuelvo a ver a Laura, me paro, beso de energía y a correr. No puedo entender lo bien que voy, con lo mal que estaba hace una hora, pero esto es así, montaña rusa de sensaciones y emociones. En resumen, calculo que con las transiciones, no estoy tan lejos de mi mejor marca personal, y así es, exactamente sólo voy 3:32” peor así que necesito hacer la maratón en 4:30 h para bajarla.

RUN

Cierto es que el primer kilometro “pica” para abajo, pero cuando veo 4:54” digo “ufff, frena”. El caso es que me encuentro bien y sin forzar puedo ir a 5’/km así que continuo hasta el km. 2, donde empieza la primera subida…pero “¡¿¡¿¡Cómo batió el récord del mundo aquí Frodo si esto no tiene un metro plano?!?!?” Pues sí, subida larga, larga, primero unos 500 m al 3/4% y luego otro kilómetro al 1/2%, desde luego no es lo más indicado para hacer marca, pero me sigo encontrando bien, quiero “ir a por la carrera” y concentrarme en la técnica. Voy bebiendo y sobre todo refrescando con los cientos de esponjas que me ofrecen. Paso la primera subida y el primer giro del río, km. 5 y voy a 5:20” de media, genial. En la bajada debería ir más rápido pero noto que ya la frescura va cayendo y que debo comer algo más para mantener la energía. Llego al kilómetro 10 en 58’, de lejos, mi mejor primer 10k en un ironman (nunca había bajado de una hora, oscilaba entre 1:10, 1:04).

Y en el kilómetro 12 cuando me tomo el 2º gel comienzan los problemas, estoy bebiendo una barbaridad y el estómago se está llenando, pero es que aún así no consigo reponer los líquidos, la humedad es abrumadora y lo más preocupante es que no consigo bajar la temperatura corporal. Del 14 al 18 hay un poco de run & walk porque tengo mi habitual pinchazo en el estómago, así que paso al modo Coca-cola/Agua como método de alimentación/hidratación que ya se que me funciona. En el 20 cuando vuelvo a ver a Laura empiezo a estar mejor aunque por la cara que pone debo dar una imagen lamentable. Me queda la última subida hacia el canal y aunque despacio, la voy corriendo toda, la media ya se ha destruido hasta los 6:30 pero bueno, ya no queda otra que evitar que llegue a los 7’ e intentar bajar de 12:30 h. El circuito es duro pero es que hay avituallamientos casi en menos de 1 km., animación a cada metro, speakers, grupos de música, sedes de empresas que han hecho su propio hotspot, espontáneos, niños que han salido de su casa con un barreño y te ofrecen esponjas, aspersores, duchas de jardín…un espectáculo. Llego al giro del canal (km. 26) y empiezo con el clásico “por aquí no paso más”, ahora un poco de bajada, llegar al pueblo, vuelvo a ver a Laura y ya ella mismo me ve mucho mejor, y nos queda la subida de nuevo a Buchenbach del 29 al 32. Llego a Buchenbach. La verdad que comprendo porque han cambiado el recorrido, es TODO el pueblo engalanado como si de la fiesta mayor se tratase, todo el mundo en sus mesas, comiendo y bebiendo, y pasando un gran rato animando, los niños habían hecho murales conmemorativos de cada país que decoran todo el estanque al que damos la vuelta en el giro. Girando sobre mi mismo a la vez que corro, me despido de toda esa gente, lanzando besos, todos se ponen de pie, gritan y te dan las gracias por venir…imposible no emocionarse…el speaker en casi perfecto castellano me dice “Hasta siempre Manuel”…bufff…pero, ¿cómo no vas a llegar a meta así?

Este subidón y la bajada que me espera me animan mucho, pues cuando toque el llano, me quedaran 3 kms…¡¡¡esto ya está!!! Cojo el desvío, me despido de la speaker que está en ese punto que me felicita cuando ve que cojo el desvío a meta, es un kilómetro ya indescriptible, todo el público sabe que acabas y todo son aplausos y risas. Cruzas la vía, último giro y entras en el césped, comienza la alfombra, busco a Laura en las gradas pero imposible encontrarla, la música, los miles de personas, el speaker, las luces… y llega mi ansiada meta. Al final 12:07, mi segundo mejor tiempo en un ironman, y mi quinta (y pesada) medalla ya cuelga de mi cuello.

CONCLUSIÓN

No puedo estar descontento con la carrera, para alguien que en lo que va de 2017 lleva 41 km. nadados, 2600 kms. en bici y 548 de carrera a pie (competiciones incluidas), sólo plantearse hacer un ironman ya es una locura, así que hacer 2 en 7 semanas, no es para encima pretender hacer un “marcón”, pero sin duda este año he aprendido mucho y creo que después de los primeros 5 ironmans de fogueo y comprensión de la carrera, puedo comenzar a plantearme el 6º desde otra perspectiva.

He tenido que sobreponerme en muchas fases de la carrera, porque ya iba mentalizado que, cuando tienes un objetivo de tiempo, si te ves fuera del mismo muy rápido, puedes inmolarte psicológicamente, pues tu cabeza solo te repite “vas más lento, vas más lento, vas más lento…” y eso 12 horas, cansa. Sobre el evento, sin duda Roth es la meca del triatleta, aquí se respira tri las 24 horas, es la capital de este deporte y absolutamente todo el mundo y todas las actividades desde el jueves están enfocadas por y para ti. Seguiré descubriendo nuevos eventos, pero éste está a años luz de los demás que he hecho.

Crónica IM Lanzarote (Por Manu García)

Últimamente no escribía muchas crónicas de las carreras que hecho en los últimos años pero Lanzarote bien merece una líneas (o un ladrillo como es el caso…).

PREVIA

Por motivos de trabajo, este 2017 tenía la única oportunidad (al menos a corto plazo) de preparar el IM de Lanzarote en 6 semanas buenas y dejar el resto de la preparación a la “memoria física” que tiene el cuerpo tras varios años de palizas constantes, así que en julio de 2016 no me lo pensé y me embarqué en el que, para muchos, es el Ironman más duro del mundo. La cosa no empezó bien, pues en la maratón de Valencia en noviembre me lesioné de la cintilla iliotibial y eso me tuvo 2 meses sin poder correr justo en el momento donde más volumen debía acumular, debido a que de la semana -10 a la -7 no iba a poder entrenar nada y por tanto sólo me quedaban esas 6 semanas de “calidad”. Así que con el peor volumen de kilómetros previos a un IM (en 2017 sólo acumulaba 21km/2300km/330km) de los 3 que había hecho previamente, me acercaba al 20 de mayo. Además, hay tres factores que me afectan muy negativamente, y esta carrera los reunía todos: desnivel (soy pesado y muevo pocos watts en la bici), el viento (a parte que por mi “volumen” corporal me afecta más, psicológicamente me “atufa” muchísimo), y el calor/sol que aumenta mis problemas de sobrecalentamiento en las plantas de los pies y pulsaciones altas. Tocaba apelar a la épica, una vez más.

RACE WEEKEND

Llegamos el jueves 18 de mayo a la isla y nos recibió con rachas de 75km/h, ganas de subirse al avión y volverse a casa. Casi directos del aeropuerto a recoger el dorsal y la bici del transporte. Todo OK así que nos dio tiempo a preparar todo para el viernes y hacer turismo (del normal y del gastronómico, jeje). El viernes bajó un poco el vendaval y fuimos a chequear que en la bici iba todo bien y a soltar piernas del viaje. En sólo 45’ nos dimos cuenta que nuestro ya de por si gran optimismo, se nos había ido de las manos y lo íbamos a pasar muy pero que muy mal en esta carrera. Por la tarde, check-in de bicis y bolsas, y a las 17:00 a hacer más turisteo por la isla. El sábado 5:00 am, good morning Vietnam, el viento parecía razonable para lo que habíamos visto, así que fuimos a acabar de preparar todo y ponernos en modo carrera, con la consigna de ir a terminar como fuese y gestionar la carrera desde la prudencia, tanto es así que valorábamos hacer unas 8:00 en bici como bueno.

NATACIÓN

Aunque llegamos a la playa 20 minutos antes de la salida, al poco tiempo de meternos en al agua ya nos mandan ir hacia la salida, y yo que una de las cosas que tenía muy claras que era calentar bien para no empezar con ese dolor de hombros típico de bloqueo de músculos fríos. Bueno, el caso que vamos para el arco de salida y ya sólo quedaba sitio en la zona de 1:30h cuando mi intención era moverme por 1:15h pero bueno, tampoco pasa nada, la natación hay que pasarla sin percances y lo más tranquilamente que se pueda. Aunque he estado en muchos tipos de guerras y salidas masivas, esta me sorprendió por la cantidad de peleas y encerronas en las que me metí (o mejor dicho, me metieron) entre las corcheras y las boyas, aquello parecía un ring, no fue hasta el km. 3 que empecé a tener una línea clara y definida. Al comenzar la segunda vuelta noté que se levantaba mar de fondo y que la última recta iba a ser dura, así que regulé un poco y con calma fui llegando a la meta. Al final en mi GPS 4.046m (así que no excesivo desvío) y 1:10:55”, pocos segundos más que el que sigue siendo mi mejor marca en la distancia en mi debut en Calella en 2012, así que contento. Está claro que carreras como el ultraman con sus 10kms o la “Tuna Race” con los 5km desde mar adentro, no me han hecho más rápido pero sí que me han permitido solventar cualquier distancia casi sin desgaste ni agobios. Acercándome al final de la natación noté algo de sensación de hambre así que sabía que mi momento de vaciado gástrico era el idóneo. La T1, para todas las cosas que había que hacer y todo lo que había que recorrer, no fue del todo lenta, unos 8 minutos, tenía muy claro lo que tenía que hacer y cómo hacerlo, además de irlo repasando en los últimos metros de la natación.

CICLISMO

Rápidamente me pongo a la faena y las noticias buenas se van acumulando: no parece que haga mucho viento, está nublado y veo que estoy en el “paquete” de la carrera, me preocupaba un poco encontrarme rápidamente muy aislado del resto de corredores y sentirme un poco fuera de carrera. Así que comencé a centrarme en comer y beber como tenía planeado y disfrutar de los espectaculares paisajes que el cielo encapotado hacía aún más místico. De la primera parte de la carrera los recuerdos más importantes fueron pasar por la zona de los hervideros, me marcó mucho la larga recta del Timanfaya y la bajada hacía la caleta de Famara, con toda la cordillera volcánica de fondo. El caso es que cómo esa “peli” que esperas tanto tiempo para ver y que luego se te pasa muy rápida, me encontré en la rotonda de giro hacia Teguise con la sensación de decir, ¿ya? no es que fuera rápido, pero sí que se me había pasado rápido.

Disfruté muchísimo de la subida hasta el mirador de Haría, un puerto de los que me gusta, largo y tendido, y de la bajada con las curvas de herradura. Total que dije “jod**, “sólo” me queda el mirador del río???” Ay, iluso. Antes de eso, pasé mi momento de mayor trabajo muscular justo en una rampa al salir del pueblo de Ye, mucho % y asfalto muy malo, no me hubiese importando llevar un par de coronas más, jeje. La temida subida al mirador fue un abrir y cerrar de ojos, y cuando me di cuenta esta mirando con mis propios ojos lo que tantísimas veces he visto en a través de los ojos de otros, la impactante vista de La Graciosa al fondo.

Y nada más avituallarme allí arriba ¡Gerónimo! Para abajo a todo trapo, aunque las rachas laterales hacían la bajada bastante peligrosa, cosa que se reafirmó con un atleta que tocó suelo en una curva y estaba siendo atendido por la ambulancia. Pues nada, en mi cabeza sólo se repetía “esto ya está”, “bajada y viento a favor”, “bajamos de 7 horas en bici”… Pues va a ser que no. De Arrieta a Tahiche fue una zona super “pestosa”, aire lateral muy molesto, terreno desértico, el sol ya apretaba con fuerza…Además el aire estaba rolando dirección este, lo que suponía que en el desvío oeste hacía Nazaret no hace falta explicar lo que nos esperaba, todo eso “regado” con unas zonas de asfalto en las que temí por la integridad de los tubulares, así que del km.130 al 160 puede decir que es donde peor lo pasé de toda la carrera, pensando que era un trámite. Así que cuando comencé a bajar hacia Puerto del Carmen iba más contento que un niño con zapatos nuevos. Acabé de beber todo lo que me quedaba, un gel más para llegar con energía a la T2. Al final fueron 7:14h, 4 barritas Powerbar, 3 geles Powerbar y 5 bidones de 750ml de energy drink.

CARRERA A PIE

Me encontré sentado en la T2 con ganas de correr, no como otras veces que piensas “¿Y ahora tengo que hacer una maratón?”. Me cambié el maillot por la camiseta de tirantes, más crema solar, visera, gafas, zapatillas y a correr. Segunda transición en unos 6 minutos. Nada más salir a correr me cruzo con Alesandro Degasperi que entraba a meta 2º, y poco después a, el ya icono, Jesse Thomas, y yo pensando “¿Hola? Acabo de pasar casi codo con codo con Jesse Thomas y estoy corriendo por el mítico paseo marítimo del Puerto del Carmen!!!” Motivación a tope, llego al primer avituallamiento y lo primero que hago es pedir vaselina, me unto a “go-go” en el tobillo porque la mega-banda de neopreno-chip con el que nos había sorprendido Ironman y que podría arroparte en noches de invierno, sabía que podía destrozarme el tobillo, y también aproveché para protegerme axilas y pezones.

Sabía que con el calor y el sol que estaba cayendo no podía hacer florituras y que tenía que ser una carrera de ritmo pausado pero constante dejando pasar los kilómetros, y que sí o sí tenía que pararme en todas las Aid-stations a hidratarme, refrescarme y avituallarme bien, aunque fuese perdiendo tiempo. La carrera a pie este año había cambiado a 2 vueltas, una primera de 15kms de ida y 15 de vuelta, y otra con 6 y 6, para mi acostumbrado a “masacres psicológicas” entrenado, me fue bien porque cuando me quise dar cuenta llevaba 30kms y eso ya estaba hecho. Paulatinamente fui bajando el ritmo, pero conforme se acercaba el final se unieron varios factores positivos: en el giro en meta pude ver a Laura y el “subidón” que ello conlleva, el sol comenzaba a perder fuerza y con eso bajaba mi temperatura corporal y por tanto mis pulsaciones; y por último yo mismo me había creado uno de esos “mini-retos” necesarios en estas carreras tan largas, era viable bajar de 13:30h. Así que, estiré la zancada, intenté mejorar la posición de carrera y subir el ritmo conforme se acercaba cada vez más de nuevo el paseo marítimo y iban cayendo los últimos metros. Subidón total, acelero a tope empiezo a pasar a gente en los últimos 500 metros, entrada en meta haciendo el “avioncito” y salto final, desatando todas las emociones contenidas.

Al final 13:28h., que para mi y con todos los condicionantes con los que llegué a esta carrera y la dureza de la misma, me parece un tiempazo. Además, mi posición, 806 de 1609 inscritos, revelaba que la carrera había sido una de las ediciones más duras de las últimas, comparando tiempos y posiciones de otros años.

CONCLUSIÓN

Reconozco que la carrera (y también el viaje, la experiencia global, vamos) ha sido todo como lo hubiese soñado, y que voy a guardar en mi memoria mucho tiempo, recordando cada pequeño detalle: el agua cristalina y los peces en la natación; los paisajes apocalípticos de la bici; la gente animando y yo arengándolos a ellos; los momentos de introspección en la maratón viendo despegar y aterrizar aviones a pocos metros; las sonrisas, las lágrimas…en general todo aquello que un ironman te da.

¡Ahora a por el Challenge de Roth!

III Triatlón Training Camp Peñíscola 28 y 29 de Marzo 2015

PRESENTACIÓN Y OBJETIVOS

Los días 28 y 29 de Marzo tuvo lugar el III Triatlón Training Camp Peñíscola, enmarcado como actividad previa al Triatlón de media distancia celebrar semanas después. Este Campus supone la concentración en un fin de semana de todo tipo de actividades relacionadas con el mundo del triatlón, y tiene fundamentalmente tres objetivos:

– Realizar durante un fin de semana una serie de entrenamientos enfocados a la media y larga distancia del triatlón, organizados y controlados por profesionales, y dentro de un grupo reducido.

– Conocer más técnicas sobre ejecución, nutrición, normativas y otros aspectos de la competición.

– Conocer de primera mano los circuitos del TRIATLÓN MD PEÑÍSCOLA, que se disputa 1 mes después, ya sea para realizarlo en 2015 o en próximas ediciones.

Cartel 2 TC 28 29 marzo

CIRCUITOS DE ENTRENAMIENTO

1) Open water swim: Una vuelta al circuito de natación del Triatlón MD Peñíscola (2000m).

Natación Training Camp Triatlón Peñíscola

Durante el segmento de natación

2) Ciclismo: 2 niveles, 50 km y 70km, dando 1/2 vueltas al circuito.

Momentos previos a la salida en bici

Momentos previos a la salida en bici

3) Running: Una vuelta al circuito de carrera a pie del MD, de 10 km.

Durante la carrera a pie

Durante la carrera a pie

QUÉ INCLUYE LA INSCRIPCIÓN?

Alojamiento el sábado 28 en el Hotel 4**** Agora Spa & Resort
Comida y Cena Sábado + Desayuno y Comida Domingo, todo incluido. Además avituallamientos
Conferencias y talleres específicos
Consumición en en la TRI-party en el Mandarina Club

Por la noche también disfrutamos del campus

Por la noche también disfrutamos del campus

Welcome pack compuesto de:

Welcome Pack

Welcome Pack

Bidón ciclista Tritan
Pack avituallamiento Nutrisport
Culotte corto ciclista Tritan
Test de productos
Sorteo de Gafas de la marca Bollé

Entrega del sorteo de las gafas Bollé

Entrega del sorteo de las gafas Bollé

Asistencia mecánica y coche de apoyo

Avituallamiento en la etapa de ciclismo

Avituallamiento en la etapa de ciclismo

Garaje de bicicletas privado
Uso del gimnasio

 

AGENDA

Sábado 28 de marzo

12:00 – Welcome pack & presentación del Camp
14:00 – Comida en el Hotel Ágora
16:00 – Charla: “Fundamentos técnicos de la natación. Diferencias en aguas abiertas”
17:00 – Open water swim (2.000m) – Test de neoprenos
18:00 – Avituallamiento NutriSport. Prueba de productos.
18:30 – Taller de estiramientos y trabajo del core
19:30- Fin de entrenamientos Día 1
21:00 – Cena en el Hotel Ágora
23:00- TRI-party en Mandarina Club

Domingo 29 de marzo

8:00 – Desayuno en Hotel Ágora
8:30 – Charla: “Cómo afecta la larga distancia a la nutrición e hidratación y cómo nos ayudan los gadgets”
9:00 – Entrenamiento de ciclismo (50-70km). Incluye avituallamiento Nutrisport.
11:30 – Taller: “Fundamentos de las transiciones. Cómo mejorar y evitar retraso. Reglamentación”
12:00 – Entrenamiento running (10km). Incluye avituallamiento líquido Restart.
14:00 – Comida en el Hotel Ágora
16:00 – Café, evaluación del camp, sorteo de regalos y FIN!

¡Final!

¡Final!

Crónica Campeonato España Natación Adaptada – BAMESAD

Hoy os traemos la crónica del Campeonato de España de natación adaptada para jóvenes por categorías de edad, celebrado en Valladolid. Su entrenador Rafael Mingo nos trae la crónica.

“Sergi Castell y Jordi Ribera, infantil y junior respectivamente, han realizado un campeonato de ensueño, solo ha faltado ponerle la guinda al pastel, y esto no ocurrió por una descalificación desproporcionada con la que sancionaron a Sergi en la modalidad de espalda. Los jueces son extraordinarios con el colectivo de la discapacidad, tienen paciencia y nos ayudan en todo aquello que les sugerimos, pero la mala suerte se cruzó en nuestro camino: un juez acostumbrado a observar y dirigir competiciones para normalizados y que fue tan estricto como injusto y desproporcionado con nuestro nadador y además, cuya decisión, le privó de una medalla de oro que se merecía, así como se lo merecían BAMESAD y Vinaròs.

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Centrado en lo deportivo he de felicitar a nuestros nadadores por haber realizado una competición de muchos quilates. Estuvieron concentrados y siempre actuando con responsabilidad y con ganas extraordinarias de demostrar lo que realmente valen, que es mucho. Ambos mejoraron todas sus marcas, sí, todas sus marcas: Jordi, espectacular, logró bajar de los 40” en crol (37”), tenía 42”. Tanto en braza como espalda, rebajó 11”. Enhorabuena Jordi, lo estás logrando. Sergi también rebajó sus registros, no tan espectacular como su compañero pues con sus marcas, al estar próximas a records de España, resulta más difícil, no obstante, en braza rebajó cuatro segundos y en crol casi un segundo quedándose en 31”78. Enhorabuena Sergi, estás en el buen camino.

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El Club BAMESAD, en este campeonato, ha contribuido de manera decisiva para que la Comunidad Valenciana lograra el primer puesto por comunidades, ya que nuestros nadadores lograron casi 1500 puntos. Al campeonato se dieron cita, en la Piscina Municipal de Parquesol, más de 150 nadadores de un extraordinario nivel en un total de 39 clubes de toda la geografía nacional. Bajo el patrocinio de AXA, la competición fue organizada por Fecledmi (Federación Polideportiva de Discapacitados de Castilla y León), la Federación Española de Deportes de Personas con Discapacidad Física (FEDDF), la Federación Española de Deportes de Personas con Parálisis Cerebral (FEDPC) y la Federación Española de Deportes para Ciegos, en colaboración con el Comité Paralímpico Español. Terminar esta crónica para deciros, a los dos nadadores, que sois extraordinarios y que estoy seguro que, con vuestro trabajo, sacrificio y pundonor, vais a lograr más éxitos. Felicitar a Sergi por haber logrado el primer puesto en crol. Ánimo, BAMESAD.

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Rafael Mingo, Entrenador-voluntario club BAMESAD de Cocemfe Maestrat”

Crónica del Triatlon MD Peñíscola por Francisco Rallo:”Un año más, media hora menos”

Esta semana os dejamos el relato de Francisco Rallo, el triatleta que decidió debutar en triatlón a los 60 años y nada menos que en el exigente Tritan MD de Peñíscola. No contento con acabar, este año aumentó la apuesta a bajar nada menos que 30′ y anuncia “guerra” para la 3ª edición. Un increíble relato sobre cómo el esfuerzo, la superación y la determinación pueden superar cualquier barrera:

“Tritan de Peñiscola 2014. UN AÑO MÁS…MEDIA HORA MENOS”

Los 60 dijimos en el 2013 que no era buena edad para comenzar con los triatlones, pero la realidad es obstinada y “nunca seremos mas jóvenes”. Así que con esta filosofía y una vez superado el reto de “acabar como sea” en el 2013, me puse como meta bajar media hora de las más de 6h 15 min con las que acabe en el 2013. Un objetivo que durante un año lo tuve entre ceja y ceja; cada día que entrenaba, tenía como fin esa meta y para conseguir el objetivo seguía las instrucciones que un día oí en un medio de comunicación:”Si quieres estar bien, entrena cuando te apetezca; si quieres mejorar, entrena también cuando no te apetezca”. Y así pasó el otoño, llegó el invierno, no tuve lesiones, mi cuerpo respondía, asimilaba bien el entrenamiento y tenía la sensación que al menos iba un poco mejor en las tres modalidades que en la temporada anterior.

Con la experiencia que da la edad, yo recomendaría a los veteranos que quieran hacer el Tritan 2015 dos cosas: la primera, no bajar el nivel de entrenamiento en invierno, porque luego cuesta Dios y ayuda el recuperar el estado de forma anterior; y la segunda, “a cierta edad, y para no lesionarse, es mejor no trabajar la calidad y sí aumentar el volumen progresivamente”. Poco a poco se acercaba el día de la prueba, en el último mes hice dos o tres transiciones de bici-carrera y una de natación-bici, la tarde anterior a la prueba nos fuimos a Peñíscola a dormir al hotel Ágora. Bueno, lo de dormir es un decir, porque a los nervios propios de la víspera de toda competición, se unieron la vista de un mar medio embravecido, que hacía temer no solo por la prueba sino por mi supervivencia, y dos circunstancias más que dificultaron el descanso, la final de la Champions (Madrid-AT de Madrid), con cohetes hasta altas horas de madrugada, y un par de tormentas, que yo creía embravecerían más el mar…

…y llego el día y la hora…

"SúperPaco" en el segmento de ciclismo

“SúperPaco” en el segmento de ciclismo

Buen desayuno en el hotel, milagrosamente el mar se había medio tranquilizado y, a pesar del no descanso nocturno, las sensaciones no eran malas. Como el año pasado, dos plátanos antes de empezar a nadar y “a la guerra”… Utilizamos el “piño fijo” en la natación , con la suerte que respiro siempre mirando a la izquierda y era un placer disfrutar de la vista del castillo, además tenía la sensación de no ir muy rezagado , iba en un grupo, e incluso pasábamos alguno de los que habían salido un par de minutos antes y llevaban gorro rojo. Me pareció ver en el reloj algo así como 51 min cuando la primera transición, que procuré hacer “menos lenta” que el año anterior. Y comenzó la bici, buen día para ir en bici, ni frío ni calor y poco aire, en un circuito precioso, muy técnico y para mí, ideal. Yo creo que estaba más o menos igual de forma que el año anterior, pero el manillar de triatleta me permitió bajar 10 min. del registro del 2013 ( en 90 km) y sobre todo disfrutar de este segmento que, por decirlo de alguna manera, “es mi fuerte”.

Otra vez intenté recortar tiempo en la segunda transición y comencé la carrera con mejores sensaciones que en el 2013. Las subidas las hacía trotando y no andando como el año anterior, pero en la segunda bajada, un calambre reiterativo hizo que me parase y de nuevo pensara: ”Paco, lo ves, ya no tienes edad de hacer estas cosas”. Y comencé a caminar en sentido contrario para retirarme. Al poco se me pasaron los calambres y me dije “ale a volver a correr, poco a poco”… Y poco a poco fui cogiendo mi ritmito, sin forzar para no despertar a los calambres y bebiendo y comiendo para recargar. Los últimos kms fueron de verdad los mejores, me encontraba todavía con fuerzas e incluso pasé a algún que otro colega y al final… ¡La gloria, 5h 42 min, objetivo conseguido!.

¡Entrando en meta con energía!

¡Entrando en meta con energía!

Como uno nunca sabe los triatlones que le quedan, ya estoy apuntado al del 2015 y me he puesto el difícil objetivo de bajar de 5h30 min (con 62 años claro). No sé de dónde puedo rebajar tiempos…¡Ya veremos! Porque no nos engañemos, si no intentamos mejorar, ¿qué alternativa nos queda?.

Un abrazo

Fco. Rallo

Nota: muchas gracias a toda la organización, pues me parece impresionante el esfuerzo que hacen, para que unos pocos disfrutemos del triatlón”.

La Shiv de J. Gómez Noya

Infinitri Sports en la Feria Unibike 2014

El pasado fin de semana Infinitri Sports en la Feria Unibike 2014 estuvo en contacto directo con el mundo del ciclismo. Celebrada en los pabellones 12 y 14 del recinto IFEMA en Madrid, fue la oportunidad de conocer las novedades y nuevas propuestas en productos y servicios relacionadas con el mundo del ciclismo y sus deportes afines.

Visión global del pabellón 12 de Unibike

Visión global del pabellón 12 de Unibike

La feria se divide principalmente en dos tipos de público: los profesionales y el público en general. El viernes sólo esta abierto al ámbito profesional, lo que nos permite un contacto más directo con las empresas que exponen y crear una comunicación más directa. Sábado y domingo se trata de un espacio más reservado al espectáculo dirigido al público final y es mucha y variada la oferta de espectáculo.

Centrándonos en el ámbito del triatlón, hay algo que destaca cada vez más en los últimos años y no es otro que el espectacular aumento de su notoriedad. Los modelos de bicicletas, pero sobre todo el espacio, han aumentado exponencialmente y ya o resulta raro ver un stand tan importante como el de BH presidido por un mural de 30m2 con Mario Mola en acción. Ya no se trata de tener un modelo de triatlón a modo exótico, quien más quien menos tiene 3, 4 o 5 modelos específicos de triatlón o modelos standard con un marcado corte “aero”.

Mural Stand BH en Unibike

Mural Stand BH en Unibike

El triatlón está al alza a nivel mundial pero además en nuestro país viene respaldado con deportistas de primerísimo nivel y eso las marcas no lo pasan por alto. Specialized exponía la bici con la que Javier Gómez Noya hacía historia pocas semanas atrás ganando el mundial de Ironman 70.3 (el equivalente al Ironman de Kona en la distancia Half), sólo 7 días después de hacerse con el título de las WTS, algo sin precedente y que viene a refrendar la espectacular capacidad de Javi a adaptarse a diferentes distancias y condiciones.

La Shiv de J. Gómez Noya

La Shiv de J. Gómez Noya

También era destacable la presencia de múltiples empresas de personalización de ropa deportiva y es que el crecimiento de clubs, equipos y eventos, hace que sea necesario la producción de ropa personalizada o merchandising según sea el objetivo de cada cliente.

En general nos fuimos de Ifema y de Madrid con muchos nuevos proyectos e ideas, y es que este tipo de ferias no sólo sirven para hacer negocios directos o establecer contactos, si no que también es muy útil para inspirarse y conocer hacia donde van las tendencias del mercado. El año que viene no faltaremos y muy probablemente podrás ser tú quien venga a visitarnos.

Crónica IM Vitoria

Nuestro Coordinador General, Manu García, nos relata las experiencias vividas en su segundo distancia Ironman, esta vez en la bonita ciudad de Vitoria. Ahí va su crónica:

TEMPORADA

Aunque me apunté con casi un año de antelación (a diferencia del primer distancia Ironman en Calella, que fueron apenas 5 meses), por diferentes cuestiones no he podido acumular el volumen necesario para poder afrontar un triatlón de esta distancia con garantías. Mis números de 2014 se resumen en: 27,3km de nado; 2933,2km en bici y 819,5km de carrera; habiendo nadado como máximo 3000m en piscina y en una única sesión, las demás de 2000 o menos. La bici quizá sea la disciplina que más entrené, pero igualmente sólo 5/6 salidas por encima de 100km y haciendo 133 como máximo, y en running trabajando sobre todo en umbrales aérobicos, pero tampoco superando las tiradas de 20km. En transiciones tampoco es que me prodigara, haciendo un par de 80-12, y un 90-20, también muy escaso para un ironman. Lo que sí que trabajé mejor respecto a otras carreras es la musculatura en el gimnasio y la adaptación a la nutrición en carrera.

DÍAS PREVIOS

Viajamos para Vitoria el viernes con la idea de llegar antes de las 20h y así poder coger el dorsal y poder dejarme más o menos preparado el material para las transiciones que, al estar separadas la T1 y la T2, tenían bastante logística y el stress de ir con el bus al pantano dejar la bici, desinfectar el neopreno,… y luego ir a la T2 a dejar lo de run, etc, mucho trasiego para el día antes de una “competi”.

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Recogiendo el dorsal el viernes

Respecto a la carga de hidratos, tanto la comida como la cena la hice ligera y un poco más pronto, y a pesar de estar en algún buffet, me porté bien y me ceñí a lo que me sienta bien, no como otras veces que la he liado un poco. Así que a las 22:30 ya estaba en la cama con el Compex y repasando la estrategia a seguir al día siguiente.

RACE DAY PRE-CARRERA

Me levanto a las 4:30 para ir despertando el cuerpo y a las 4:55 ya estoy en la sala del desayuno, para evitar retrasos. Desayuno ligero ya que he comprobado que aún siendo una prueba con tanta demanda energética, necesito comenzarla casi con el estómago vacío. A las 5:45 cogemos el autobús para ir al pantano y voy en el primer turno así que, como a mí me gusta, tengo 1:15’ para preparar las cosas del box y cambiarme y pensar las cosas con calma porque en estas carreras las decisiones no meditadas 20 veces son las que te llevan al fracaso. La salida va un poco con retraso y además no me dejan calentar, aunque con 14o de temperatura exterior no veo del todo mal hacer el calentamiento en seco porque después de 20’ mojado, más de uno tiritaba de lo lindo. Nos llaman hacia la cámara de llamada, al ser un dorsal bajo voy de los últimos y lo curioso es que cuando se da la salida aún estoy llegando a la línea de la misma, me pilla bastante desprevenido porque además esperaba que antes de salir nos explicarán por donde pasar cada boya, pero bueno, somos 800 a la vez, no hay prisa.

SWIM

Como en el otro ironman, la estrategia es clara, buscar una línea de nado limpia, hacer los mínimos metros extras posibles y maximizar la eficiencia de cada brazada, haciéndolas largas y pausadas. Tenía claro que con 800 “tíos” a la vez (así me acostumbro para el primer Ironman “oficial”) iba a haber batalla pero la cosa fue bien en este sentido, con lo que más me peleé fue con un banco de algas que me tragué de pleno. Eso sí, al estar el pantano plano, lo único que veías delante eran brazos chapoteando, imposible ver las boyas así que tocó hacer la de Vicente.

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Acabo la natación cómodo

Una vez ya ubiqué mentalmente las boyas, vi como un gran grupo se desviaba bastante volviendo a la salida y nadé ese largo prácticamente en solitario, el caso es que la mitad de la gente, yo incluído, no pudimos entrar al briefing por falta de espacio y las boyas de referencia no se sabe si se podían pasar por un lado o por el otro, yo por si acaso las dejé todas a la izquierda que era lo lógico, pero mucha gente las dejó por la derecha. La segunda vuelta se me hizo más corta ya que nadando me suelo encontrar mejor a partir de los 40’, así que salí cómodo que era el objetivo y aunque no sabía el tiempo, creía que no había estado muy separado de mi horquilla de tiempos lógicos (1:10-1:15). Acercándome a la playa de Landa para terminar la natación noto sensación de hambre, por un lado estoy contento porque comienzo la bici con un vaciado gástrico total, pero al mismo tiempo pienso: “¿la habré cagado?”. Mientras me cambiaba oí por megafonía que íbamos por 1:16, así que calculaba que había hecho más o menos 1:14 (realmente fueron 1:12).

T1

Todo bien organizado sale bien, así que hago la transición más o menos rápido, dentro de mi protocolo que sacrifica un poco de tiempo en pos de asegurar una carrera cómoda, es el caso de los calcetines con dedos separados, que cuesta como 1’ ponértelos pero sabía que en la carrera a pie lo agradecería. Voy a por la bici andando, sé que no voy a ganar demasiado tiempo y puedo sobrecargar las plantas de los pies como otras veces me ha pasado.

BIKE

Salgo cómodo pero tengo frío y no sé si parar a ponerme los manguitos, pero a los 5’ minutos decido no hacerlo pues ya estamos en plena batalla y la sensación de frío desaparece. La primera parte tiene es una carretera ancha y con subi-bajas (como luego descubriría que es todo el circuito) pero con tendencia a la bajada por lo que rápidamente mi media se sitúa por encima de 30, algo que psicológicamente me tranquiliza, ya que daba por bueno hacer 28 en este circuito tan rompepiernas. Saco mi chuleta de la estrategia nutricional escrita en un posavasos del hotel y la empiezo a seguir a rajatabla, plátano en el primer avituallamiento, luego gel, luego plátano…todo bien. La primera vuelta, que es más corta, es rápida, sobre todo la zona final que es una carretera más principal y donde ruedo fácil a 35km/h dejando la media de la primera vuelta en 31.8. Al girar de nuevo hacia Landa llega un terreno un poco “pestoso” no se si subo o si bajo, pero la media cae, llego a las rampas de la presa y aunque no quiero para evitar posibles problemas mecánicos, bajo plato porque si no creo que iba a sobrecargar mucho los cuádriceps. Pensaba que Landa estaba enseguida tras la presa pero aún quedaban como 10km y se me hacen un poco largos, pero al llegar y ver el público me animo y comienzo la segunda vuelta sabiendo donde puedo apretar y regular. La media cayó tras las subidas a 31.2 y aunque me desanimo en primera instancia me doy cuenta que llevo 1/3 del segmento ciclista a una media muy por encima del objetivo y eso me hace crecerme. Pasamos el enlace con la vuelta corta y llega el momento de conocer la vuelta larga y las sorpresas que depara, que no son otras que carreteras con el firme aún peor que las anteriores, más toboganes y comienzo a ver “drafters” a “gogó”, en la primera vuelta iban con cuidado pero al ver que los jueces no estaban por la labor de sancionar, campan a sus anchas.

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Saliendo de la T1

Como siempre digo, no me afecta, a mi me da igual quedar el 400 que el 600, hago esta prueba por mi satisfacción personal, pero sí que pienso en la gente que se está jugando premios, patrocinadores y el esfuerzo de toda la temporada y me preocupa que estos tramposos se estén cargando nuestro amado deporte. Bueno, reseteo y sigo a lo mío, llego a un terreno aburrido donde no logro pasar de 30km/hora pero para más “inri” veo que el viento va a favor…oh oh…llego al vértice del circuito en Zalduondo y veo el terreno, es algo favorable, pero al volver a girar en Salvatierra ya dirección Vitoria, veo que el viento va en contra así que toca acoplarse bien. La media sigue cayendo y paso por el segundo control a 30.7, km 110. Cálculo que en 70km he perdido 1.1 de media, así que asumo que acabo el segmento por debajo de 30, que aún así es un éxito para mí, pero ahora llega la zona de la presa y la media cae a 30.4, y los demonios llegan a la cabeza, quedan 60km estoy cansado y queda la zona más aburrida y luego el viento en contra. En fin, no queda otra que seguir. Llego al avituallamiento y mezclo las sales, sí, dado que sólo daban aquarius y powerade decido llevar mis propias sales encima y hacer la mezcla “on the go”, también paro a evacuar y tras salir me siento nuevo, llevo 130km 30.3 de media y me viene un subidón, además veo que el viento está girando y una vez pase Zalduondo de nuevo lo llevaré a favor, la mejor sorpresa es que al dirigirme hacia Vitoria de nuevo el viento es lateral-ligeramente a favor.

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El mando de cambio fuera de su sitio

En el km.150 tengo una pequeña avería, tal es el traqueteo por la irregularidad del asfalto que el mando del cambio del acople se suelta y aunque no me afecta en nada, el miedo a que empeore y el ruido infernal no ayuda, unido a que noto abrasión en las plantas de los pies, que hace más calor y que me estoy quemando (no me puse protección, pues la niebla de primera hora no parecía que diese paso a un día radiante, error), hace que me venga un pequeño bajón unido a ver que la media baja a 30.2, pero rápidamente pienso que solo quedan 30 kms y me animo. Cogiendo de nuevo ya el buen firme, la velocidad de crucero que pongo sobre 33-35 hace que entrando en Vitoria la media se mantenga y llegue a la T2 con 182kms y 30.2 de media, ¡excelente! La emoción unida a que me esperan mis supporters al dejar la bici, hace que se me olvide que el GPS está en el manillar y que al entregar la bici al voluntario allí se quede, cosas de no estar acostumbrado a estas transiciones, así que otra maratón sin saber los ritmos.

T2

Me cambio más o menos rápido y bromeo con el compañero “¿por qué no nos vamos de birras?…Mañana me cambio al ajedrez”… Así que con buen humor y con un gran beso de la “number 1” Laura, comienzo la maratón, eso sí, no me percato de que los WC’s estaban antes de entrar y comienzo con ganas de evacuar líquidos, pienso que podré hacerlo por el camino, pero claro, esto es el centro de la ciudad, no es como el resto de tris donde podía parar en medio de un campo.

RUN

Comienzo a correr con dolor en el pie derecho, mi pie bastante cavo hace que tras tantas horas en bici llegue con bastante sobrecarga en la planta, así que espero que vaya disipándose pero de momento molesta. Llego al avituallamiento del km.1 y comienzo mi protocolo: lleno la petaca de agua que llevo en el cinturón, me lavo la cara y las manos de toda la suciedad de la bici y comienzo a correr ahora sí de verdad.

En la primera vuelta estoy "a tope"

En la primera vuelta estoy “a tope”

Me voy encontrando mejor y comienzo a alimentarme con geles con agua incorporada para que sea lo más asimilables posible, pero no es hasta el km 4 que puedo hacer pis en un WC portátil. A partir de este momento no pararé ni en los avituallamientos hasta el km 15, a un ritmo excelente para mi nivel, dejando la media en el control de chip de este km en 6:03, no se puede pedir más. Paso por la zona de meta y es como un avituallamiento mental, voy cómodo, animando a la gente que me anima, una pasada la verdad. Lo llevo todo muy controlado hasta el km 22 donde cometo el error que, a la postre, condicionó mi carrera, en el avituallamiento que hay en este km paro a rellenar la petaca y beber agua, pero decido beber un poco de Aquarius por el tema de las sales, y coger el agua en el último tenderete para rellenar la petaca. El problema es que no me doy cuenta y lo que cojo es powerade que no me atrevo a beber y veo un poco ridículo retroceder hasta el avituallamiento pensando que el otro está en 2,5km. Error. Cuando llevo 1km me doy cuenta que la he “cagado” pero como soy consciente comienzo a pensar como minimizarlo, bajo el ritmo para deshidratarme menos y cuando por fin llego al avituallamiento bebo con moderación pero sabiendo que debo recuperar lo perdido. No tomo geles durante un rato para no “gastar” agua del cuerpo y la cosa parece que va bien, hasta el km 26 que llega el temido pinchazo en el estómago. Lo conozco bien y sé que esto tiene mala pinta porque no puedo correr ni un metro y quedan 16kms, muchísimo para hacerlo andando. En otras carreras he comprobado que con Coca-cola suele mejorar la cosa así que hago de jorobado (correr con la espalda casi paralela al suelo para mitigar el dolor) los siguientes 2 kms hasta el próximo avituallamiento. Bebo por fin pero llevo el estómago muy mal y, cuando paso por meta, mis fieles seguidoras me ven muy mal, voy medio trotando y esta última vuelta la he hecho en 1:23 cuando las anteriores las había hecho en 1:03 y en 1:06.

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¡Entrada en meta!

Comienzo la última vuelta y hago las inevitables cábalas de tiempo: “si ando hasta la meta que tiempo haré…”, he visto que he pasado por meta en 11:12h más o menos, así que me quedan 1:20h para bajar mi tiempo del primer ironman, pero luego pienso…”ese debe ser el tiempo de la salida élite!!!”, efectivamente a ese tiempo había que restarle 20’ por lo que estába en 10:52h a falta de la última vuelta, eso me anima y porque veo factible hasta bajar de 12:30h aunque ande. Poco a poco me voy dando cuenta que me encuentro un poco mejor, y voy diciendo: “venga hasta el 34 y paramos”, “venga hasta el 36 y paramos”, y así me doy cuenta que sigo corriendo y salvo algún retortijón extra puedo mantener un ritmo aceptable. y llega el km 40…buahhhh…subidón total, tengo claro cada metro de los que me queda a meta: el puente de hierro la entrada en el parque, el giro hacia C/Prado, Virgen Blanca,… El ambiente es brutal y comienzan las lágrimas, los últimos kms debo ir por debajo de 5’/km, voy volando y nada me detiene, el aliento del público es brutal y por fin encaro la línea de meta, sprint final y salto!!! Sensaciones inmejorables y, esta vez sí, disfrutando de un ironman cuyo virus me ha “picado” bien, sólo pienso en volver a repetir! No quiero perder la oportunidad de agradecer a Laura y, en esta carrera, a Paula por su apoyo y a todos los que, aunque sea con un “Me gusta” aportan su granito de arena a la motivación. También agradecer a la organización y a los voluntarios brindarnos una carrera tan dificil de organizar. Y ahora, ¿qué? ¿Frankfurt, Niza, Zurich, Roth…?