Crónica Challenge Roth (por Manu García)

PREVIA

El año pasado por estas fechas, tras haberme inscrito a Lanzarote, se me planteó la oportunidad de hacer “combo” con el Challenge de Roth, quizá la prueba más mítica del calendario europeo, y dado que sus 5000 plazas duran segundos, que me tocara una, me hizo pensar “esta oportunidad no puedes dejarla escapar”. Así que se consumaba el reto de hacer por primera vez dos ironman’s en un año, y además separados por sólo 7 semanas, siendo el primero de ellos considerado como uno de los más duros del mundo. Para alguien que entrena 6/7 horas de media a la semana, os aseguro que es todo un reto. Así con todo esto, el planteamiento deportivo pasaba por utilizar el IM de Lanzarote como pico de forma y transferir ese volumen hacia una supercompensación que alcanzara su máximo esplendor la semana de la carrera, casi como si de 7 semanas de tapering se trataran. Mi objetivo pasaba por hacer MMP (bajar de 11:53), y poco a poco ir mirando hacia lo que he etiquetado como #project159, es decir, bajar de 11 horas en un IM, y es que nosotros los “age groupers” no tenemos porque no marcarnos objetivos ambiciosos, ya sea ganar a tu compañero de entrenos, bajar de X tiempo, etc… reinvertirse los retos siempre es divertido. Pensaba además que Roth, por los récords que se solían batir, reunía las condiciones. Nada más lejos de la realidad…

RACE WEEKEND

Roth tiene un logística “complicadilla” por lo que lo estudié bastante con detalle durante los días previos para que el devenir de los acontecimientos fuese fluido y sin agobios. Dado que el pueblo Roth carece de alojamientos (bueno, hay algunas casas a precios desorbitados), la opción más común es alojarse en Nuremberg (a 29 km de Roth) donde también está el aeropuerto más cercano, y desde luego si viajas también un poco en plan turisteo como yo, te recomiendo mucho la ciudad de Nuremberg, pues tiene una gran oferta hotelera, gastronómica, mucho ambiente y arquitectónicamente muy bonita.

El Challenge de Roth lo podría definir como el Port Aventura del triatlon, las “atracciones” se suceden, allá donde vayas hay actividades y puedes estar de miércoles a lunes viviendo triatlón al 100%. Yo aproveché el viernes para compartir unos kilómetros con la bestia de Jan Frodeno en el morning run, pero también podrías disfrutar de diferentes fiestas, pasta party, feria del corredor infinita…o como el Challenge Woman, donde correr 5km con la calidad organizativa del propio evento, al lado de míticas como Emma Frodeno o Chrissie Wellington…brutal.

Así fueron pasando las horas, recogiendo el dorsal y la mega “mochila del corredor”, haciendo el check-in de bicis y encontrándome a varios participantes del Infinitri Half Peñíscola, lo cual (aunque suene muy regio) me llenó de orgullo y satisfacción. El despertador sonaba (lamentablemente) a las 3:45am y es que prefería esperar plácidamente en la orilla del canal el día de la carrera, que ponerme nervioso con las colas, aunque es cierto que para ser 5000 participantes, reconozco que apenas hice cola para nada, la organización lo tiene todo pero que muy medido.

SWIM

Mi salida era a las 7:35, así que dado que los PRO salían a las 6:30, me dio tiempo a verlos tanto salir (con el cafetito y el segundo desayuno) como acabar el segmento de agua, ¡cómo van! Con total tranquilidad me fui preparando y ajustando todo como mimo. Empezaba a hacer calor así que estaba deseando tirarme al agua. A las 7:30 nos llaman para entrar en el canal a nuestra salida, agua ideal sobre 21º y viendo que queda 1 minuto para la salida y apenas hay nadie en primera fila, allá que voy. El canal tiene su idiosincrasia particular, vale la pena (para la próxima) pegarse el madrugón los días previos, ya que los entrenamientos oficiales sólo se permiten de 6:30 a 9:00 debido a que está prohibido nadar en ese canal, y conocer un poco las corrientes ya que según en la dirección que vas, vale la pena ir por el centro o por la orilla, y yo debí hacerlo todo al revés porque hice mi peor parcial de natación de todos los ironman anteriores, cierto es que salir en flotación y nadar en agua dulce no ayuda, pero también es cierto que no encontrarás una natación mejor: ni un codazo, ni una lucha por la posición (salimos en tandas de 200), no hay que levantar la cabeza, sólo guiarse por la orilla, y encima te marca en el borde los metros que llevas!!! Una pasada.

De este segmento mi mejor recuerdo es cuando, sobre los 3100 metros, pasé por debajo del mítico puente donde se amontona el público y está la gigantesca pancarta, me sentí como Máximo entrando de nuevo en Roma como gladiador, una sensación indescriptible. Así que, último giro y a encarar la salida, y primera mala noticia, venía a bajar de 1:10 y me encuentro con 1:14, en fin, jarro de agua fría pero es una carrera muy larga.

T1

Aquí recuperé lo perdido, jeje…pues de oscilar siempre entre 5 y 9 minutos de T1, aquí estuve por debajo de 4, gracias en parte a cómo está organizado todo y a que un voluntario te reserva sitio en la carpa y te ayuda a sacar y meter todo en la bolsa, además de poder dejar casco y dorsal en la bici. Otra vez, una organización genial.

CICLISMO

A los pocos kilómetros del segundo segmento, segundo jarro de agua fría… empiezo a ver que me pasan todos, pero cuando digo todos, digo TODOS, así que pensamiento negativos a tope: “claro, he nadado lento, ahora no voy en bici, algo me pasa, no tiro…”. Al final cuando en una curva que pica para abajo yo pedaleo a tope y uno me adelanta sin pedalear, digo “aquí pasa algo”. Efectivamente, un intenso olor a carbono y goma quemada me indica que el puente de freno trasero está bloqueando la rueda, no entiendo cómo, pues lo comprobé varias veces, después del transporte, después de hinchar las ruedas, antes de salir… sólo me cabe la explicación que el vecino de box (sin querer) le haya dado un golpe al sacar su bici… el caso que entre los kilómetros frenado, más el tiempo de reparación de la avería, más el mosqueo… me planto en el km. 10 (tramo favorable picando hacia abajo desde el inicio) a unos espectaculares 26 km/h de media…pues si que vamos a hacer marca personal, sí. Nada, hay que seguir adelante, ahora voy rápido y hay que empezar a pensar en comer y beber que el día es muy largo, los pueblos por los que pasamos son una fiesta y eso me va elevando la moral. Llego cerca de Greding, km 33. y primera subida fuerte, ya he recuperado hasta los 31.2 de media, y decido parar a hacer pipí y de paso comprobar la rueda, que gira bien. Pero cuando me vuelvo a subir, oigo que hace ruido de nuevo…AHHHHH… me vuelvo a parar y vuelta a ajustar el freno, entre las aguas menores, la avería y la subida, salgo de Greding a 28.8 de media… JOD******.

Nada, otra vez a reinventarse y animarse, pasan los kilómetros y veo que se va acercando Solar Hill, que emoción, pero un poco antes veo una rampa del copón, todo lleno de gente, pero digo, “esto no es Solar, que vine a verlo y faltan 3 kms”, pues era como un calentamiento jajaj… Total, que llego a la famosa subida y, a pesar de todo lo que me han contado, vivirlo desde dentro es de otra dimensión, te sientes Froome y no paras de gritar y arengar a todo el público, ni si quiera pude adelantar al que llevo delante porque no hay sitio, pero me da igual, disfruto del momento. Además veo a Laura y ya todos los malos rollos anteriores se me pasan. Sin darme cuenta llego al km. 85 donde volvemos a pasar por el box, y al km. 90 donde está el desvío a Roth que cogeré en el siguiente vuelta. He llegado aquí a 30.5 de media y pienso que aún podemos salvar esto con dignidad. Pero no fue así jeje… el calor sube, el viento sube, y llevo un “pajarón” importante, de esos que sólo te apetece parar, pero no puedes.

Me olvido ya de la media porque en el km. 150 lo que temo realmente es no poder llegar a la T2, así que voy comiendo un poco más para ver si me recupero y al menos llego con energía a la transición porque no me veo con fuerzas de empezar la maratón. Sin embargo, en el desvío del 175 todo cambia, me despido de los speakers de ese hotspot, de la gente del pueblo, y me animo pensando que esto se acaba y que tenia muchas ganas de que así fuese jeje…y sin darme cuenta me veo dentro de las primeras casas de Roth y camino de la T2. Al final 6:04 h, y yo que quería hacer 5:45, snif, snif…

T2

De nuevo muy, muy rápida, en sólo 50” más que el ganador de la prueba, estoy ya corriendo, vuelvo a ver a Laura, me paro, beso de energía y a correr. No puedo entender lo bien que voy, con lo mal que estaba hace una hora, pero esto es así, montaña rusa de sensaciones y emociones. En resumen, calculo que con las transiciones, no estoy tan lejos de mi mejor marca personal, y así es, exactamente sólo voy 3:32” peor así que necesito hacer la maratón en 4:30 h para bajarla.

RUN

Cierto es que el primer kilometro “pica” para abajo, pero cuando veo 4:54” digo “ufff, frena”. El caso es que me encuentro bien y sin forzar puedo ir a 5’/km así que continuo hasta el km. 2, donde empieza la primera subida…pero “¡¿¡¿¡Cómo batió el récord del mundo aquí Frodo si esto no tiene un metro plano?!?!?” Pues sí, subida larga, larga, primero unos 500 m al 3/4% y luego otro kilómetro al 1/2%, desde luego no es lo más indicado para hacer marca, pero me sigo encontrando bien, quiero “ir a por la carrera” y concentrarme en la técnica. Voy bebiendo y sobre todo refrescando con los cientos de esponjas que me ofrecen. Paso la primera subida y el primer giro del río, km. 5 y voy a 5:20” de media, genial. En la bajada debería ir más rápido pero noto que ya la frescura va cayendo y que debo comer algo más para mantener la energía. Llego al kilómetro 10 en 58’, de lejos, mi mejor primer 10k en un ironman (nunca había bajado de una hora, oscilaba entre 1:10, 1:04).

Y en el kilómetro 12 cuando me tomo el 2º gel comienzan los problemas, estoy bebiendo una barbaridad y el estómago se está llenando, pero es que aún así no consigo reponer los líquidos, la humedad es abrumadora y lo más preocupante es que no consigo bajar la temperatura corporal. Del 14 al 18 hay un poco de run & walk porque tengo mi habitual pinchazo en el estómago, así que paso al modo Coca-cola/Agua como método de alimentación/hidratación que ya se que me funciona. En el 20 cuando vuelvo a ver a Laura empiezo a estar mejor aunque por la cara que pone debo dar una imagen lamentable. Me queda la última subida hacia el canal y aunque despacio, la voy corriendo toda, la media ya se ha destruido hasta los 6:30 pero bueno, ya no queda otra que evitar que llegue a los 7’ e intentar bajar de 12:30 h. El circuito es duro pero es que hay avituallamientos casi en menos de 1 km., animación a cada metro, speakers, grupos de música, sedes de empresas que han hecho su propio hotspot, espontáneos, niños que han salido de su casa con un barreño y te ofrecen esponjas, aspersores, duchas de jardín…un espectáculo. Llego al giro del canal (km. 26) y empiezo con el clásico “por aquí no paso más”, ahora un poco de bajada, llegar al pueblo, vuelvo a ver a Laura y ya ella mismo me ve mucho mejor, y nos queda la subida de nuevo a Buchenbach del 29 al 32. Llego a Buchenbach. La verdad que comprendo porque han cambiado el recorrido, es TODO el pueblo engalanado como si de la fiesta mayor se tratase, todo el mundo en sus mesas, comiendo y bebiendo, y pasando un gran rato animando, los niños habían hecho murales conmemorativos de cada país que decoran todo el estanque al que damos la vuelta en el giro. Girando sobre mi mismo a la vez que corro, me despido de toda esa gente, lanzando besos, todos se ponen de pie, gritan y te dan las gracias por venir…imposible no emocionarse…el speaker en casi perfecto castellano me dice “Hasta siempre Manuel”…bufff…pero, ¿cómo no vas a llegar a meta así?

Este subidón y la bajada que me espera me animan mucho, pues cuando toque el llano, me quedaran 3 kms…¡¡¡esto ya está!!! Cojo el desvío, me despido de la speaker que está en ese punto que me felicita cuando ve que cojo el desvío a meta, es un kilómetro ya indescriptible, todo el público sabe que acabas y todo son aplausos y risas. Cruzas la vía, último giro y entras en el césped, comienza la alfombra, busco a Laura en las gradas pero imposible encontrarla, la música, los miles de personas, el speaker, las luces… y llega mi ansiada meta. Al final 12:07, mi segundo mejor tiempo en un ironman, y mi quinta (y pesada) medalla ya cuelga de mi cuello.

CONCLUSIÓN

No puedo estar descontento con la carrera, para alguien que en lo que va de 2017 lleva 41 km. nadados, 2600 kms. en bici y 548 de carrera a pie (competiciones incluidas), sólo plantearse hacer un ironman ya es una locura, así que hacer 2 en 7 semanas, no es para encima pretender hacer un “marcón”, pero sin duda este año he aprendido mucho y creo que después de los primeros 5 ironmans de fogueo y comprensión de la carrera, puedo comenzar a plantearme el 6º desde otra perspectiva.

He tenido que sobreponerme en muchas fases de la carrera, porque ya iba mentalizado que, cuando tienes un objetivo de tiempo, si te ves fuera del mismo muy rápido, puedes inmolarte psicológicamente, pues tu cabeza solo te repite “vas más lento, vas más lento, vas más lento…” y eso 12 horas, cansa. Sobre el evento, sin duda Roth es la meca del triatleta, aquí se respira tri las 24 horas, es la capital de este deporte y absolutamente todo el mundo y todas las actividades desde el jueves están enfocadas por y para ti. Seguiré descubriendo nuevos eventos, pero éste está a años luz de los demás que he hecho.