Crónica Challenge Roth (por Manu García)

PREVIA

El año pasado por estas fechas, tras haberme inscrito a Lanzarote, se me planteó la oportunidad de hacer “combo” con el Challenge de Roth, quizá la prueba más mítica del calendario europeo, y dado que sus 5000 plazas duran segundos, que me tocara una, me hizo pensar “esta oportunidad no puedes dejarla escapar”. Así que se consumaba el reto de hacer por primera vez dos ironman’s en un año, y además separados por sólo 7 semanas, siendo el primero de ellos considerado como uno de los más duros del mundo. Para alguien que entrena 6/7 horas de media a la semana, os aseguro que es todo un reto. Así con todo esto, el planteamiento deportivo pasaba por utilizar el IM de Lanzarote como pico de forma y transferir ese volumen hacia una supercompensación que alcanzara su máximo esplendor la semana de la carrera, casi como si de 7 semanas de tapering se trataran. Mi objetivo pasaba por hacer MMP (bajar de 11:53), y poco a poco ir mirando hacia lo que he etiquetado como #project159, es decir, bajar de 11 horas en un IM, y es que nosotros los “age groupers” no tenemos porque no marcarnos objetivos ambiciosos, ya sea ganar a tu compañero de entrenos, bajar de X tiempo, etc… reinvertirse los retos siempre es divertido. Pensaba además que Roth, por los récords que se solían batir, reunía las condiciones. Nada más lejos de la realidad…

RACE WEEKEND

Roth tiene un logística “complicadilla” por lo que lo estudié bastante con detalle durante los días previos para que el devenir de los acontecimientos fuese fluido y sin agobios. Dado que el pueblo Roth carece de alojamientos (bueno, hay algunas casas a precios desorbitados), la opción más común es alojarse en Nuremberg (a 29 km de Roth) donde también está el aeropuerto más cercano, y desde luego si viajas también un poco en plan turisteo como yo, te recomiendo mucho la ciudad de Nuremberg, pues tiene una gran oferta hotelera, gastronómica, mucho ambiente y arquitectónicamente muy bonita.

El Challenge de Roth lo podría definir como el Port Aventura del triatlon, las “atracciones” se suceden, allá donde vayas hay actividades y puedes estar de miércoles a lunes viviendo triatlón al 100%. Yo aproveché el viernes para compartir unos kilómetros con la bestia de Jan Frodeno en el morning run, pero también podrías disfrutar de diferentes fiestas, pasta party, feria del corredor infinita…o como el Challenge Woman, donde correr 5km con la calidad organizativa del propio evento, al lado de míticas como Emma Frodeno o Chrissie Wellington…brutal.

Así fueron pasando las horas, recogiendo el dorsal y la mega “mochila del corredor”, haciendo el check-in de bicis y encontrándome a varios participantes del Infinitri Half Peñíscola, lo cual (aunque suene muy regio) me llenó de orgullo y satisfacción. El despertador sonaba (lamentablemente) a las 3:45am y es que prefería esperar plácidamente en la orilla del canal el día de la carrera, que ponerme nervioso con las colas, aunque es cierto que para ser 5000 participantes, reconozco que apenas hice cola para nada, la organización lo tiene todo pero que muy medido.

SWIM

Mi salida era a las 7:35, así que dado que los PRO salían a las 6:30, me dio tiempo a verlos tanto salir (con el cafetito y el segundo desayuno) como acabar el segmento de agua, ¡cómo van! Con total tranquilidad me fui preparando y ajustando todo como mimo. Empezaba a hacer calor así que estaba deseando tirarme al agua. A las 7:30 nos llaman para entrar en el canal a nuestra salida, agua ideal sobre 21º y viendo que queda 1 minuto para la salida y apenas hay nadie en primera fila, allá que voy. El canal tiene su idiosincrasia particular, vale la pena (para la próxima) pegarse el madrugón los días previos, ya que los entrenamientos oficiales sólo se permiten de 6:30 a 9:00 debido a que está prohibido nadar en ese canal, y conocer un poco las corrientes ya que según en la dirección que vas, vale la pena ir por el centro o por la orilla, y yo debí hacerlo todo al revés porque hice mi peor parcial de natación de todos los ironman anteriores, cierto es que salir en flotación y nadar en agua dulce no ayuda, pero también es cierto que no encontrarás una natación mejor: ni un codazo, ni una lucha por la posición (salimos en tandas de 200), no hay que levantar la cabeza, sólo guiarse por la orilla, y encima te marca en el borde los metros que llevas!!! Una pasada.

De este segmento mi mejor recuerdo es cuando, sobre los 3100 metros, pasé por debajo del mítico puente donde se amontona el público y está la gigantesca pancarta, me sentí como Máximo entrando de nuevo en Roma como gladiador, una sensación indescriptible. Así que, último giro y a encarar la salida, y primera mala noticia, venía a bajar de 1:10 y me encuentro con 1:14, en fin, jarro de agua fría pero es una carrera muy larga.

T1

Aquí recuperé lo perdido, jeje…pues de oscilar siempre entre 5 y 9 minutos de T1, aquí estuve por debajo de 4, gracias en parte a cómo está organizado todo y a que un voluntario te reserva sitio en la carpa y te ayuda a sacar y meter todo en la bolsa, además de poder dejar casco y dorsal en la bici. Otra vez, una organización genial.

CICLISMO

A los pocos kilómetros del segundo segmento, segundo jarro de agua fría… empiezo a ver que me pasan todos, pero cuando digo todos, digo TODOS, así que pensamiento negativos a tope: “claro, he nadado lento, ahora no voy en bici, algo me pasa, no tiro…”. Al final cuando en una curva que pica para abajo yo pedaleo a tope y uno me adelanta sin pedalear, digo “aquí pasa algo”. Efectivamente, un intenso olor a carbono y goma quemada me indica que el puente de freno trasero está bloqueando la rueda, no entiendo cómo, pues lo comprobé varias veces, después del transporte, después de hinchar las ruedas, antes de salir… sólo me cabe la explicación que el vecino de box (sin querer) le haya dado un golpe al sacar su bici… el caso que entre los kilómetros frenado, más el tiempo de reparación de la avería, más el mosqueo… me planto en el km. 10 (tramo favorable picando hacia abajo desde el inicio) a unos espectaculares 26 km/h de media…pues si que vamos a hacer marca personal, sí. Nada, hay que seguir adelante, ahora voy rápido y hay que empezar a pensar en comer y beber que el día es muy largo, los pueblos por los que pasamos son una fiesta y eso me va elevando la moral. Llego cerca de Greding, km 33. y primera subida fuerte, ya he recuperado hasta los 31.2 de media, y decido parar a hacer pipí y de paso comprobar la rueda, que gira bien. Pero cuando me vuelvo a subir, oigo que hace ruido de nuevo…AHHHHH… me vuelvo a parar y vuelta a ajustar el freno, entre las aguas menores, la avería y la subida, salgo de Greding a 28.8 de media… JOD******.

Nada, otra vez a reinventarse y animarse, pasan los kilómetros y veo que se va acercando Solar Hill, que emoción, pero un poco antes veo una rampa del copón, todo lleno de gente, pero digo, “esto no es Solar, que vine a verlo y faltan 3 kms”, pues era como un calentamiento jajaj… Total, que llego a la famosa subida y, a pesar de todo lo que me han contado, vivirlo desde dentro es de otra dimensión, te sientes Froome y no paras de gritar y arengar a todo el público, ni si quiera pude adelantar al que llevo delante porque no hay sitio, pero me da igual, disfruto del momento. Además veo a Laura y ya todos los malos rollos anteriores se me pasan. Sin darme cuenta llego al km. 85 donde volvemos a pasar por el box, y al km. 90 donde está el desvío a Roth que cogeré en el siguiente vuelta. He llegado aquí a 30.5 de media y pienso que aún podemos salvar esto con dignidad. Pero no fue así jeje… el calor sube, el viento sube, y llevo un “pajarón” importante, de esos que sólo te apetece parar, pero no puedes.

Me olvido ya de la media porque en el km. 150 lo que temo realmente es no poder llegar a la T2, así que voy comiendo un poco más para ver si me recupero y al menos llego con energía a la transición porque no me veo con fuerzas de empezar la maratón. Sin embargo, en el desvío del 175 todo cambia, me despido de los speakers de ese hotspot, de la gente del pueblo, y me animo pensando que esto se acaba y que tenia muchas ganas de que así fuese jeje…y sin darme cuenta me veo dentro de las primeras casas de Roth y camino de la T2. Al final 6:04 h, y yo que quería hacer 5:45, snif, snif…

T2

De nuevo muy, muy rápida, en sólo 50” más que el ganador de la prueba, estoy ya corriendo, vuelvo a ver a Laura, me paro, beso de energía y a correr. No puedo entender lo bien que voy, con lo mal que estaba hace una hora, pero esto es así, montaña rusa de sensaciones y emociones. En resumen, calculo que con las transiciones, no estoy tan lejos de mi mejor marca personal, y así es, exactamente sólo voy 3:32” peor así que necesito hacer la maratón en 4:30 h para bajarla.

RUN

Cierto es que el primer kilometro “pica” para abajo, pero cuando veo 4:54” digo “ufff, frena”. El caso es que me encuentro bien y sin forzar puedo ir a 5’/km así que continuo hasta el km. 2, donde empieza la primera subida…pero “¡¿¡¿¡Cómo batió el récord del mundo aquí Frodo si esto no tiene un metro plano?!?!?” Pues sí, subida larga, larga, primero unos 500 m al 3/4% y luego otro kilómetro al 1/2%, desde luego no es lo más indicado para hacer marca, pero me sigo encontrando bien, quiero “ir a por la carrera” y concentrarme en la técnica. Voy bebiendo y sobre todo refrescando con los cientos de esponjas que me ofrecen. Paso la primera subida y el primer giro del río, km. 5 y voy a 5:20” de media, genial. En la bajada debería ir más rápido pero noto que ya la frescura va cayendo y que debo comer algo más para mantener la energía. Llego al kilómetro 10 en 58’, de lejos, mi mejor primer 10k en un ironman (nunca había bajado de una hora, oscilaba entre 1:10, 1:04).

Y en el kilómetro 12 cuando me tomo el 2º gel comienzan los problemas, estoy bebiendo una barbaridad y el estómago se está llenando, pero es que aún así no consigo reponer los líquidos, la humedad es abrumadora y lo más preocupante es que no consigo bajar la temperatura corporal. Del 14 al 18 hay un poco de run & walk porque tengo mi habitual pinchazo en el estómago, así que paso al modo Coca-cola/Agua como método de alimentación/hidratación que ya se que me funciona. En el 20 cuando vuelvo a ver a Laura empiezo a estar mejor aunque por la cara que pone debo dar una imagen lamentable. Me queda la última subida hacia el canal y aunque despacio, la voy corriendo toda, la media ya se ha destruido hasta los 6:30 pero bueno, ya no queda otra que evitar que llegue a los 7’ e intentar bajar de 12:30 h. El circuito es duro pero es que hay avituallamientos casi en menos de 1 km., animación a cada metro, speakers, grupos de música, sedes de empresas que han hecho su propio hotspot, espontáneos, niños que han salido de su casa con un barreño y te ofrecen esponjas, aspersores, duchas de jardín…un espectáculo. Llego al giro del canal (km. 26) y empiezo con el clásico “por aquí no paso más”, ahora un poco de bajada, llegar al pueblo, vuelvo a ver a Laura y ya ella mismo me ve mucho mejor, y nos queda la subida de nuevo a Buchenbach del 29 al 32. Llego a Buchenbach. La verdad que comprendo porque han cambiado el recorrido, es TODO el pueblo engalanado como si de la fiesta mayor se tratase, todo el mundo en sus mesas, comiendo y bebiendo, y pasando un gran rato animando, los niños habían hecho murales conmemorativos de cada país que decoran todo el estanque al que damos la vuelta en el giro. Girando sobre mi mismo a la vez que corro, me despido de toda esa gente, lanzando besos, todos se ponen de pie, gritan y te dan las gracias por venir…imposible no emocionarse…el speaker en casi perfecto castellano me dice “Hasta siempre Manuel”…bufff…pero, ¿cómo no vas a llegar a meta así?

Este subidón y la bajada que me espera me animan mucho, pues cuando toque el llano, me quedaran 3 kms…¡¡¡esto ya está!!! Cojo el desvío, me despido de la speaker que está en ese punto que me felicita cuando ve que cojo el desvío a meta, es un kilómetro ya indescriptible, todo el público sabe que acabas y todo son aplausos y risas. Cruzas la vía, último giro y entras en el césped, comienza la alfombra, busco a Laura en las gradas pero imposible encontrarla, la música, los miles de personas, el speaker, las luces… y llega mi ansiada meta. Al final 12:07, mi segundo mejor tiempo en un ironman, y mi quinta (y pesada) medalla ya cuelga de mi cuello.

CONCLUSIÓN

No puedo estar descontento con la carrera, para alguien que en lo que va de 2017 lleva 41 km. nadados, 2600 kms. en bici y 548 de carrera a pie (competiciones incluidas), sólo plantearse hacer un ironman ya es una locura, así que hacer 2 en 7 semanas, no es para encima pretender hacer un “marcón”, pero sin duda este año he aprendido mucho y creo que después de los primeros 5 ironmans de fogueo y comprensión de la carrera, puedo comenzar a plantearme el 6º desde otra perspectiva.

He tenido que sobreponerme en muchas fases de la carrera, porque ya iba mentalizado que, cuando tienes un objetivo de tiempo, si te ves fuera del mismo muy rápido, puedes inmolarte psicológicamente, pues tu cabeza solo te repite “vas más lento, vas más lento, vas más lento…” y eso 12 horas, cansa. Sobre el evento, sin duda Roth es la meca del triatleta, aquí se respira tri las 24 horas, es la capital de este deporte y absolutamente todo el mundo y todas las actividades desde el jueves están enfocadas por y para ti. Seguiré descubriendo nuevos eventos, pero éste está a años luz de los demás que he hecho.

Crónica IM Lanzarote (Por Manu García)

Últimamente no escribía muchas crónicas de las carreras que hecho en los últimos años pero Lanzarote bien merece una líneas (o un ladrillo como es el caso…).

PREVIA

Por motivos de trabajo, este 2017 tenía la única oportunidad (al menos a corto plazo) de preparar el IM de Lanzarote en 6 semanas buenas y dejar el resto de la preparación a la “memoria física” que tiene el cuerpo tras varios años de palizas constantes, así que en julio de 2016 no me lo pensé y me embarqué en el que, para muchos, es el Ironman más duro del mundo. La cosa no empezó bien, pues en la maratón de Valencia en noviembre me lesioné de la cintilla iliotibial y eso me tuvo 2 meses sin poder correr justo en el momento donde más volumen debía acumular, debido a que de la semana -10 a la -7 no iba a poder entrenar nada y por tanto sólo me quedaban esas 6 semanas de “calidad”. Así que con el peor volumen de kilómetros previos a un IM (en 2017 sólo acumulaba 21km/2300km/330km) de los 3 que había hecho previamente, me acercaba al 20 de mayo. Además, hay tres factores que me afectan muy negativamente, y esta carrera los reunía todos: desnivel (soy pesado y muevo pocos watts en la bici), el viento (a parte que por mi “volumen” corporal me afecta más, psicológicamente me “atufa” muchísimo), y el calor/sol que aumenta mis problemas de sobrecalentamiento en las plantas de los pies y pulsaciones altas. Tocaba apelar a la épica, una vez más.

RACE WEEKEND

Llegamos el jueves 18 de mayo a la isla y nos recibió con rachas de 75km/h, ganas de subirse al avión y volverse a casa. Casi directos del aeropuerto a recoger el dorsal y la bici del transporte. Todo OK así que nos dio tiempo a preparar todo para el viernes y hacer turismo (del normal y del gastronómico, jeje). El viernes bajó un poco el vendaval y fuimos a chequear que en la bici iba todo bien y a soltar piernas del viaje. En sólo 45’ nos dimos cuenta que nuestro ya de por si gran optimismo, se nos había ido de las manos y lo íbamos a pasar muy pero que muy mal en esta carrera. Por la tarde, check-in de bicis y bolsas, y a las 17:00 a hacer más turisteo por la isla. El sábado 5:00 am, good morning Vietnam, el viento parecía razonable para lo que habíamos visto, así que fuimos a acabar de preparar todo y ponernos en modo carrera, con la consigna de ir a terminar como fuese y gestionar la carrera desde la prudencia, tanto es así que valorábamos hacer unas 8:00 en bici como bueno.

NATACIÓN

Aunque llegamos a la playa 20 minutos antes de la salida, al poco tiempo de meternos en al agua ya nos mandan ir hacia la salida, y yo que una de las cosas que tenía muy claras que era calentar bien para no empezar con ese dolor de hombros típico de bloqueo de músculos fríos. Bueno, el caso que vamos para el arco de salida y ya sólo quedaba sitio en la zona de 1:30h cuando mi intención era moverme por 1:15h pero bueno, tampoco pasa nada, la natación hay que pasarla sin percances y lo más tranquilamente que se pueda. Aunque he estado en muchos tipos de guerras y salidas masivas, esta me sorprendió por la cantidad de peleas y encerronas en las que me metí (o mejor dicho, me metieron) entre las corcheras y las boyas, aquello parecía un ring, no fue hasta el km. 3 que empecé a tener una línea clara y definida. Al comenzar la segunda vuelta noté que se levantaba mar de fondo y que la última recta iba a ser dura, así que regulé un poco y con calma fui llegando a la meta. Al final en mi GPS 4.046m (así que no excesivo desvío) y 1:10:55”, pocos segundos más que el que sigue siendo mi mejor marca en la distancia en mi debut en Calella en 2012, así que contento. Está claro que carreras como el ultraman con sus 10kms o la “Tuna Race” con los 5km desde mar adentro, no me han hecho más rápido pero sí que me han permitido solventar cualquier distancia casi sin desgaste ni agobios. Acercándome al final de la natación noté algo de sensación de hambre así que sabía que mi momento de vaciado gástrico era el idóneo. La T1, para todas las cosas que había que hacer y todo lo que había que recorrer, no fue del todo lenta, unos 8 minutos, tenía muy claro lo que tenía que hacer y cómo hacerlo, además de irlo repasando en los últimos metros de la natación.

CICLISMO

Rápidamente me pongo a la faena y las noticias buenas se van acumulando: no parece que haga mucho viento, está nublado y veo que estoy en el “paquete” de la carrera, me preocupaba un poco encontrarme rápidamente muy aislado del resto de corredores y sentirme un poco fuera de carrera. Así que comencé a centrarme en comer y beber como tenía planeado y disfrutar de los espectaculares paisajes que el cielo encapotado hacía aún más místico. De la primera parte de la carrera los recuerdos más importantes fueron pasar por la zona de los hervideros, me marcó mucho la larga recta del Timanfaya y la bajada hacía la caleta de Famara, con toda la cordillera volcánica de fondo. El caso es que cómo esa “peli” que esperas tanto tiempo para ver y que luego se te pasa muy rápida, me encontré en la rotonda de giro hacia Teguise con la sensación de decir, ¿ya? no es que fuera rápido, pero sí que se me había pasado rápido.

Disfruté muchísimo de la subida hasta el mirador de Haría, un puerto de los que me gusta, largo y tendido, y de la bajada con las curvas de herradura. Total que dije “jod**, “sólo” me queda el mirador del río???” Ay, iluso. Antes de eso, pasé mi momento de mayor trabajo muscular justo en una rampa al salir del pueblo de Ye, mucho % y asfalto muy malo, no me hubiese importando llevar un par de coronas más, jeje. La temida subida al mirador fue un abrir y cerrar de ojos, y cuando me di cuenta esta mirando con mis propios ojos lo que tantísimas veces he visto en a través de los ojos de otros, la impactante vista de La Graciosa al fondo.

Y nada más avituallarme allí arriba ¡Gerónimo! Para abajo a todo trapo, aunque las rachas laterales hacían la bajada bastante peligrosa, cosa que se reafirmó con un atleta que tocó suelo en una curva y estaba siendo atendido por la ambulancia. Pues nada, en mi cabeza sólo se repetía “esto ya está”, “bajada y viento a favor”, “bajamos de 7 horas en bici”… Pues va a ser que no. De Arrieta a Tahiche fue una zona super “pestosa”, aire lateral muy molesto, terreno desértico, el sol ya apretaba con fuerza…Además el aire estaba rolando dirección este, lo que suponía que en el desvío oeste hacía Nazaret no hace falta explicar lo que nos esperaba, todo eso “regado” con unas zonas de asfalto en las que temí por la integridad de los tubulares, así que del km.130 al 160 puede decir que es donde peor lo pasé de toda la carrera, pensando que era un trámite. Así que cuando comencé a bajar hacia Puerto del Carmen iba más contento que un niño con zapatos nuevos. Acabé de beber todo lo que me quedaba, un gel más para llegar con energía a la T2. Al final fueron 7:14h, 4 barritas Powerbar, 3 geles Powerbar y 5 bidones de 750ml de energy drink.

CARRERA A PIE

Me encontré sentado en la T2 con ganas de correr, no como otras veces que piensas “¿Y ahora tengo que hacer una maratón?”. Me cambié el maillot por la camiseta de tirantes, más crema solar, visera, gafas, zapatillas y a correr. Segunda transición en unos 6 minutos. Nada más salir a correr me cruzo con Alesandro Degasperi que entraba a meta 2º, y poco después a, el ya icono, Jesse Thomas, y yo pensando “¿Hola? Acabo de pasar casi codo con codo con Jesse Thomas y estoy corriendo por el mítico paseo marítimo del Puerto del Carmen!!!” Motivación a tope, llego al primer avituallamiento y lo primero que hago es pedir vaselina, me unto a “go-go” en el tobillo porque la mega-banda de neopreno-chip con el que nos había sorprendido Ironman y que podría arroparte en noches de invierno, sabía que podía destrozarme el tobillo, y también aproveché para protegerme axilas y pezones.

Sabía que con el calor y el sol que estaba cayendo no podía hacer florituras y que tenía que ser una carrera de ritmo pausado pero constante dejando pasar los kilómetros, y que sí o sí tenía que pararme en todas las Aid-stations a hidratarme, refrescarme y avituallarme bien, aunque fuese perdiendo tiempo. La carrera a pie este año había cambiado a 2 vueltas, una primera de 15kms de ida y 15 de vuelta, y otra con 6 y 6, para mi acostumbrado a “masacres psicológicas” entrenado, me fue bien porque cuando me quise dar cuenta llevaba 30kms y eso ya estaba hecho. Paulatinamente fui bajando el ritmo, pero conforme se acercaba el final se unieron varios factores positivos: en el giro en meta pude ver a Laura y el “subidón” que ello conlleva, el sol comenzaba a perder fuerza y con eso bajaba mi temperatura corporal y por tanto mis pulsaciones; y por último yo mismo me había creado uno de esos “mini-retos” necesarios en estas carreras tan largas, era viable bajar de 13:30h. Así que, estiré la zancada, intenté mejorar la posición de carrera y subir el ritmo conforme se acercaba cada vez más de nuevo el paseo marítimo y iban cayendo los últimos metros. Subidón total, acelero a tope empiezo a pasar a gente en los últimos 500 metros, entrada en meta haciendo el “avioncito” y salto final, desatando todas las emociones contenidas.

Al final 13:28h., que para mi y con todos los condicionantes con los que llegué a esta carrera y la dureza de la misma, me parece un tiempazo. Además, mi posición, 806 de 1609 inscritos, revelaba que la carrera había sido una de las ediciones más duras de las últimas, comparando tiempos y posiciones de otros años.

CONCLUSIÓN

Reconozco que la carrera (y también el viaje, la experiencia global, vamos) ha sido todo como lo hubiese soñado, y que voy a guardar en mi memoria mucho tiempo, recordando cada pequeño detalle: el agua cristalina y los peces en la natación; los paisajes apocalípticos de la bici; la gente animando y yo arengándolos a ellos; los momentos de introspección en la maratón viendo despegar y aterrizar aviones a pocos metros; las sonrisas, las lágrimas…en general todo aquello que un ironman te da.

¡Ahora a por el Challenge de Roth!

triatlon md peñíscola half triathlon

Abiertas las inscripciones al Triatlón MD Peñíscola

El pasado día 24 de agosto de 2015 quedaron abiertas las inscripciones al Triatlón MD Peñíscola, que celebrará su cuarta edición el próximo 24 de abril de 2016. Sólo 19 minutos después de iniciar el proceso de inscripción ya se habían agotado las primeras 100 plazas, y la lista sigue aumentando acercándose ya a los 300 inscritos.

La celebración del TRIATLON MD PEÑÍSCOLA supuso en 2013 ser el primer triatlón de media distancia de la provincia de Castellón, una espectacular carrera que destaca por sus singulares localizaciones convirtiéndola en una espectacular prueba half-ironman (1,9 km – 90 km – 21 km.) reconocida por su exigencia y belleza. El evento tiene lugar en la localidad de Peñíscola, que integra la red de pueblos más bonitos de España y se sitúa como uno de los destinos turísticos preferidos.

El formato del TRIATLON MD PEÑÍSCOLA reúne muchos y excitantes alicientes: la prueba comienza con un segmento de natación de 2090m donde la salida y la meta del mismo están en playas diferentes de Peñíscola. El recorrido rodea el casco antiguo de la localidad, que recuerda a muchos a la isla de Alcatraz aunque a diferencia de ésta, un pequeño trozo de tierra la une a la península convirtiéndolo en un espectacular tómbolo, que está coronado por un castillo construido por los Templarios y situado 64 m. por encima del nivel del mar.

Al escenario inicial del TRIATLON MD PEÑÍSCOLA le siguen un exigente circuito ciclista de 90km por el interior de la comarca pasando por las localidades de Càlig, Cervera del Maestre y Sant Jordi, con un perfil con constantes cambios de nivel que sin tener grandes pendientes acaban por acumular continuos esfuerzos.

Otra de las joyas de la carrera es su segmento de carrera a pie de 21km, comenzando desde la playa norte y pasando de nuevo por la playa sur, de camino al parque natural de la Serra D’Irta donde nos acompañarán las excepcionales vistas de sus calas salvajes, en un sinuoso recorrido con un 60% de asfalto y un 40% de tierra de buen firme.

Para el Club Triatlón Infinitri, organizadores del evento, el objetivo ha sido crear un evento que represente toda la riqueza del patrimonio turístico y cultural que posee la provincia, Castellón, y que sea digna de la gran afición que existe hacia el deporte en general y al triatlón en particular. La filosofía del TRIATLON MD PEÑÍSCOLA ha sido desde el principio la de crear un triatlón con unas características singulares donde los servicios al triatleta estén por encima de todo lo demás, un triatlón creado por triatletas.

Crónica del Triatlon MD Peñíscola por Francisco Rallo:”Un año más, media hora menos”

Esta semana os dejamos el relato de Francisco Rallo, el triatleta que decidió debutar en triatlón a los 60 años y nada menos que en el exigente Tritan MD de Peñíscola. No contento con acabar, este año aumentó la apuesta a bajar nada menos que 30′ y anuncia “guerra” para la 3ª edición. Un increíble relato sobre cómo el esfuerzo, la superación y la determinación pueden superar cualquier barrera:

“Tritan de Peñiscola 2014. UN AÑO MÁS…MEDIA HORA MENOS”

Los 60 dijimos en el 2013 que no era buena edad para comenzar con los triatlones, pero la realidad es obstinada y “nunca seremos mas jóvenes”. Así que con esta filosofía y una vez superado el reto de “acabar como sea” en el 2013, me puse como meta bajar media hora de las más de 6h 15 min con las que acabe en el 2013. Un objetivo que durante un año lo tuve entre ceja y ceja; cada día que entrenaba, tenía como fin esa meta y para conseguir el objetivo seguía las instrucciones que un día oí en un medio de comunicación:”Si quieres estar bien, entrena cuando te apetezca; si quieres mejorar, entrena también cuando no te apetezca”. Y así pasó el otoño, llegó el invierno, no tuve lesiones, mi cuerpo respondía, asimilaba bien el entrenamiento y tenía la sensación que al menos iba un poco mejor en las tres modalidades que en la temporada anterior.

Con la experiencia que da la edad, yo recomendaría a los veteranos que quieran hacer el Tritan 2015 dos cosas: la primera, no bajar el nivel de entrenamiento en invierno, porque luego cuesta Dios y ayuda el recuperar el estado de forma anterior; y la segunda, “a cierta edad, y para no lesionarse, es mejor no trabajar la calidad y sí aumentar el volumen progresivamente”. Poco a poco se acercaba el día de la prueba, en el último mes hice dos o tres transiciones de bici-carrera y una de natación-bici, la tarde anterior a la prueba nos fuimos a Peñíscola a dormir al hotel Ágora. Bueno, lo de dormir es un decir, porque a los nervios propios de la víspera de toda competición, se unieron la vista de un mar medio embravecido, que hacía temer no solo por la prueba sino por mi supervivencia, y dos circunstancias más que dificultaron el descanso, la final de la Champions (Madrid-AT de Madrid), con cohetes hasta altas horas de madrugada, y un par de tormentas, que yo creía embravecerían más el mar…

…y llego el día y la hora…

"SúperPaco" en el segmento de ciclismo

“SúperPaco” en el segmento de ciclismo

Buen desayuno en el hotel, milagrosamente el mar se había medio tranquilizado y, a pesar del no descanso nocturno, las sensaciones no eran malas. Como el año pasado, dos plátanos antes de empezar a nadar y “a la guerra”… Utilizamos el “piño fijo” en la natación , con la suerte que respiro siempre mirando a la izquierda y era un placer disfrutar de la vista del castillo, además tenía la sensación de no ir muy rezagado , iba en un grupo, e incluso pasábamos alguno de los que habían salido un par de minutos antes y llevaban gorro rojo. Me pareció ver en el reloj algo así como 51 min cuando la primera transición, que procuré hacer “menos lenta” que el año anterior. Y comenzó la bici, buen día para ir en bici, ni frío ni calor y poco aire, en un circuito precioso, muy técnico y para mí, ideal. Yo creo que estaba más o menos igual de forma que el año anterior, pero el manillar de triatleta me permitió bajar 10 min. del registro del 2013 ( en 90 km) y sobre todo disfrutar de este segmento que, por decirlo de alguna manera, “es mi fuerte”.

Otra vez intenté recortar tiempo en la segunda transición y comencé la carrera con mejores sensaciones que en el 2013. Las subidas las hacía trotando y no andando como el año anterior, pero en la segunda bajada, un calambre reiterativo hizo que me parase y de nuevo pensara: ”Paco, lo ves, ya no tienes edad de hacer estas cosas”. Y comencé a caminar en sentido contrario para retirarme. Al poco se me pasaron los calambres y me dije “ale a volver a correr, poco a poco”… Y poco a poco fui cogiendo mi ritmito, sin forzar para no despertar a los calambres y bebiendo y comiendo para recargar. Los últimos kms fueron de verdad los mejores, me encontraba todavía con fuerzas e incluso pasé a algún que otro colega y al final… ¡La gloria, 5h 42 min, objetivo conseguido!.

¡Entrando en meta con energía!

¡Entrando en meta con energía!

Como uno nunca sabe los triatlones que le quedan, ya estoy apuntado al del 2015 y me he puesto el difícil objetivo de bajar de 5h30 min (con 62 años claro). No sé de dónde puedo rebajar tiempos…¡Ya veremos! Porque no nos engañemos, si no intentamos mejorar, ¿qué alternativa nos queda?.

Un abrazo

Fco. Rallo

Nota: muchas gracias a toda la organización, pues me parece impresionante el esfuerzo que hacen, para que unos pocos disfrutemos del triatlón”.

Celebramos el IM Kona regalando un Garmin

¡REGALAMOS ESTE ESTUPENDO GARMIN FR70!

GarminFR70

GarminFR70

El próximo sábado día 11 se celebra el Campeonato del Mundo Ironman en Kona, Hawaï. Para celebrar esta fiesta del triatlón vamos a sortear en el formato “porra” un Garmin FR70 valorado en 140€. Las instrucciones del concurso son:

1) Haz “Me Gusta” en la página de Facebook de Infinitri: https://www.facebook.com/infinitrisports

2) Hazte “follower” del twitter de Infinitri: https://twitter.com/infinitrisports

3) En el caso de Facebook, busca la foto del concurso y compártela en tu biografía. En el caso de twitter, busca el tweet del concurso y retweetealo.

4) Ya sea en el muro de facebook o con un tweet con el hashtag #InfinitriKONA haz tu pronóstico de ganador y tiempo en formato HH:MM (por ejemplo #InfinitriKONA Eneko Llanos 8:18)

Bases: Hay tiempo para participar hasta las 23:59 del día 10 de octubre. Para un mismo pronóstico de triatleta, no se puede repetir tiempo, ganaría quien primero lo publicó. El premio, un Garmin FR70, será enviado a la dirección que nos indique el ganador del concurso.

¡VENGA, A HACER LA PORRA!

La Shiv de J. Gómez Noya

Infinitri Sports en la Feria Unibike 2014

El pasado fin de semana Infinitri Sports en la Feria Unibike 2014 estuvo en contacto directo con el mundo del ciclismo. Celebrada en los pabellones 12 y 14 del recinto IFEMA en Madrid, fue la oportunidad de conocer las novedades y nuevas propuestas en productos y servicios relacionadas con el mundo del ciclismo y sus deportes afines.

Visión global del pabellón 12 de Unibike

Visión global del pabellón 12 de Unibike

La feria se divide principalmente en dos tipos de público: los profesionales y el público en general. El viernes sólo esta abierto al ámbito profesional, lo que nos permite un contacto más directo con las empresas que exponen y crear una comunicación más directa. Sábado y domingo se trata de un espacio más reservado al espectáculo dirigido al público final y es mucha y variada la oferta de espectáculo.

Centrándonos en el ámbito del triatlón, hay algo que destaca cada vez más en los últimos años y no es otro que el espectacular aumento de su notoriedad. Los modelos de bicicletas, pero sobre todo el espacio, han aumentado exponencialmente y ya o resulta raro ver un stand tan importante como el de BH presidido por un mural de 30m2 con Mario Mola en acción. Ya no se trata de tener un modelo de triatlón a modo exótico, quien más quien menos tiene 3, 4 o 5 modelos específicos de triatlón o modelos standard con un marcado corte “aero”.

Mural Stand BH en Unibike

Mural Stand BH en Unibike

El triatlón está al alza a nivel mundial pero además en nuestro país viene respaldado con deportistas de primerísimo nivel y eso las marcas no lo pasan por alto. Specialized exponía la bici con la que Javier Gómez Noya hacía historia pocas semanas atrás ganando el mundial de Ironman 70.3 (el equivalente al Ironman de Kona en la distancia Half), sólo 7 días después de hacerse con el título de las WTS, algo sin precedente y que viene a refrendar la espectacular capacidad de Javi a adaptarse a diferentes distancias y condiciones.

La Shiv de J. Gómez Noya

La Shiv de J. Gómez Noya

También era destacable la presencia de múltiples empresas de personalización de ropa deportiva y es que el crecimiento de clubs, equipos y eventos, hace que sea necesario la producción de ropa personalizada o merchandising según sea el objetivo de cada cliente.

En general nos fuimos de Ifema y de Madrid con muchos nuevos proyectos e ideas, y es que este tipo de ferias no sólo sirven para hacer negocios directos o establecer contactos, si no que también es muy útil para inspirarse y conocer hacia donde van las tendencias del mercado. El año que viene no faltaremos y muy probablemente podrás ser tú quien venga a visitarnos.

II Triatlón MD Peñíscola

La celebración del  TRIATLON MD PEÑÍSCOLA supuso en 2013 ser el primer triatlón de media distancia de la provincia de Castellón, un complicado reto que emprendió el Club Triatlón Tritan con el apoyo de Infinitri Sports. En 2015 celebrará su tercera edición con el objetivo fijado en el salto internacional.

Instantes previos a la salida

Instantes previos a la salida

El evento además destaca por sus singulares localizaciones convirtiéndola en una espectacular prueba de media distancia (1,9 km – 90 km – 21 km.) también conocida como half-Ironman. El evento tiene lugar en la localidad de Peñíscola, que integra la red de pueblos más bonitos de España y se sitúa como uno de los destinos turísticos preferidos.

El formato del II Triatlón MD Peñíscola reúne muchos y excitantes alicientes: la prueba comienza con un segmento de natación de 1900m donde la salida y la meta del mismo, estarán en playas diferentes de Peñíscola y rodean el casco antiguo de la localidad, que recuerda a muchos a la isla de Alcatraz aunque a diferencia de ésta, un pequeño trozo de tierra la une a la península convirtiéndolo en un espectacular tómbolo, que está coronado por un castillo construido por los Templarios y situado 64 m. por encima del nivel del mar.

Espectacular circuito de ciclismo

Espectacular circuito de ciclismo

Al escenario inicial del Triatlón MD Peñíscola le siguen un exigente circuito ciclista de 90km por el interior de la comarca pasando por las localidades de Càlig, Cervera del Maestre y Sant Jordi, con un perfil con constantes cambios de nivel que sin tener grandes pendientes acaban por acumular continuos esfuerzos.

Otras de las joyas de la carrera es su segmento de carrera a pie de 21km, comenzando desde la playa norte y pasando de nuevo por la playa sur, de camino al parque natural de la Serra D’Irta donde nos acompañarán las excepcionales vistas de sus calas salvajes, en un sinuoso recorrido con un 60% de asfalto y un 40% de tierra de buen firme.

Segmento de carrera a pie por parajes increíbles

Segmento de carrera a pie por parajes increíbles

Para el Club Triatlón Tritan, organizadores del evento, el objetivo ha sido crear un evento que represente toda la riqueza del patrimonio turístico y cultural que posee la provincia, Castellón, y que sea digna de la gran afición que existe hacia el deporte en general y al triatlón en particular. La filosofía del evento ha sido desde el principio la de crear un triatlón con unas características singulares donde los servicios al triatleta estén por encima de todo lo demás, un triatlón creado por triatletas.

 

El podium final

El podium final

Si tu empresa o club también quiere organizar un evento tan espectacular como este, contacta con nosotros e Infinitri lo hará realidad. Tienes más info del evento en www.triatlonmdpeniscola.es